Las propuestas buscan modificar las reglas municipales sobre el uso de espacios públicos, contratos, seguridad vial, permisos de construcción y reservas financieras. Cada una se decidirá por separado con un voto de “sí” o “no”.
NUEVA YORK.– Los residentes de la ciudad de Nueva York acudirán este martes 3 de noviembre a las urnas con una responsabilidad adicional a la elección de sus representantes: decidir si aprueban cinco enmiendas a la Carta Municipal que podrían modificar la manera en que funciona el Gobierno de la ciudad.
Las medidas abarcan asuntos que inciden directamente en la vida cotidiana de los neoyorquinos, desde la instalación de cafés en las aceras y rampas de accesibilidad hasta la construcción de infraestructuras, la contratación de servicios y la capacidad del Ayuntamiento para ahorrar recursos ante futuras crisis económicas.
Las cinco preguntas corresponden a modificaciones de la Carta de la Ciudad de Nueva York, el documento que establece las reglas de funcionamiento de la administración municipal. Los electores deberán responder cada una de manera independiente, marcando “sí” o “no”.
La guía oficial de NYC Votes explica que las propuestas fueron diseñadas para simplificar procedimientos administrativos, acelerar determinados proyectos y fortalecer las reservas financieras municipales.
Cinco decisiones que podrían cambiar la administración municipal
Propuesta 1: simplificar los permisos para utilizar espacios públicos
La primera iniciativa busca reducir los trámites para autorizar estructuras en aceras y calles, como rampas de accesibilidad, bancos, jardineras, refugios de autobuses y cafés al aire libre.
La modificación permitiría que determinadas audiencias públicas sean opcionales y eliminaría la facultad del Concejo Municipal de rechazar permisos para cafés en las aceras después de que la agencia competente los haya aprobado.
Las juntas comunitarias y los funcionarios locales continuarían recibiendo notificaciones y tendrían oportunidad de presentar observaciones. También se eliminaría la obligación de pagar anuncios en periódicos locales, aunque las notificaciones seguirían apareciendo en el registro oficial City Record.
Un voto afirmativo aprobaría la simplificación. El voto negativo mantendría el procedimiento actual. Si se aprueba, los nuevos cambios entrarían en vigor el 1 de marzo de 2027 y no afectarían las solicitudes presentadas anteriormente.
Propuesta 2: menos trámites para contratar empresas y organizaciones
La segunda pregunta plantea modificar las reglas que utiliza la ciudad para contratar empresas y organizaciones encargadas de ofrecer bienes y servicios.
La Junta de Políticas de Contratación (PPB) tendría autoridad para simplificar los cuestionarios exigidos a los proveedores, tomando en cuenta factores como el tamaño del contrato. La entidad también estaría obligada a reunirse al menos una vez cada tres meses.
La propuesta permitiría, además, que la Alcaldía delegue determinadas aprobaciones de contratos superiores a cinco millones de dólares, con la intervención correspondiente del comisionado de la agencia.
Otra modificación eliminaría ciertas audiencias obligatorias sobre borradores de planes anuales para contratar servicios directos, aunque seguiría siendo necesario publicar los planes definitivos.
Votar “sí” respaldaría estos cambios administrativos, mientras que votar “no” conservaría las disposiciones vigentes.
Propuesta 3: acelerar obras viales y decisiones sobre propiedades municipales
La tercera iniciativa reúne tres áreas de gestión: proyectos de seguridad vial, disposición de determinadas propiedades municipales y adquisición o alquiler de oficinas para empleados públicos.
En situaciones limitadas que requieran una intervención inmediata por razones de seguridad, el Departamento de Transporte podría iniciar determinados trabajos antes de completar las notificaciones a funcionarios electos y juntas comunitarias, siempre que la necesidad esté sustentada en datos de seguridad.
La propuesta también establece que errores técnicos o consultas omitidas no serían, por sí solos, motivos suficientes para detener esos proyectos.
En materia inmobiliaria, permitiría acelerar la revisión de determinadas operaciones de venta o arrendamiento de pequeños terrenos municipales y derechos de desarrollo, siempre que no se requiera una declaración de impacto ambiental. La Comisión de Planificación tendría la decisión final en esos casos, sin la revisión definitiva del Concejo Municipal.
Asimismo, se reducirían determinados trámites para adquirir o alquilar oficinas destinadas al personal municipal, sustituyendo algunas audiencias y aprobaciones por certificaciones y notificaciones.
El voto afirmativo aprobaría el paquete completo de modificaciones; el negativo mantendría los procedimientos actuales.
Propuesta 4: una plataforma centralizada para los permisos de construcción
La cuarta pregunta busca facilitar los trámites de construcción mediante un sistema centralizado que permita presentar solicitudes y recibir aprobaciones de distintas agencias municipales.
El Departamento de Edificios (DOB) tendría que desarrollar esa plataforma antes de 2030 y las agencias municipales estarían obligadas a utilizarla.
La iniciativa también permitiría al comisionado del DOB autorizar a un mayor número de funcionarios para aprobar documentos y permisos de construcción.
Otro cambio trasladaría al Departamento de Edificios la responsabilidad de determinados permisos relacionados con estructuras en zonas marítimas, función que actualmente corresponde al Departamento de Servicios para Pequeños Negocios.
La transferencia no modificaría los permisos ni las aprobaciones existentes. Votar “sí” respaldaría la reorganización; votar “no” dejaría las reglas actuales sin cambios.
Propuesta 5: crear una meta de ahorro para enfrentar futuras crisis
La quinta iniciativa aborda la estabilidad financiera de Nueva York y propone establecer una meta de reservas equivalente, como mínimo, al 12 % de los ingresos tributarios municipales del año anterior.
La medida busca fortalecer los recursos disponibles para responder a emergencias, períodos de dificultades económicas o reducciones inesperadas de los ingresos de la ciudad.
La Oficina de Administración y Presupuesto, en consulta con el contralor municipal, tendría que publicar antes de mayo de 2027 una metodología para determinar cómo realizar las aportaciones necesarias hasta alcanzar esa meta.
El 12 % representa un objetivo de saldo acumulado en los fondos de reserva, no una obligación de depositar esa proporción de los ingresos todos los años. Los aportes podrían distribuirse durante varios ejercicios presupuestarios o suspenderse ante dificultades financieras, y continuarían sujetos a la aprobación del alcalde y el Concejo Municipal dentro del presupuesto anual.
La propuesta también incorporaría permanentemente a la legislación municipal el límite que restringe los retiros del fondo al 50 %, salvo que el alcalde certifique que existe una razón fiscal de peso para excederlo.
Un voto afirmativo establecería la meta y el mecanismo de planificación; un voto negativo mantendría las reglas actuales.
El voto de cada elector cuenta por separado
Las cinco propuestas se decidirán de manera independiente. Esto significa que un elector puede apoyar algunas y rechazar otras, sin que su decisión sobre una pregunta determine automáticamente las restantes.
Para los residentes de Nueva York, la votación representa una oportunidad de intervenir directamente en las reglas que organizan la administración de la ciudad y los procedimientos que afectan a comunidades, negocios, contratistas y contribuyentes.
La guía oficial de NYC Votes ofrece explicaciones de cada enmienda y de las consecuencias de votar a favor o en contra. Los electores pueden consultarla antes de acudir a las urnas este martes 3 de noviembre.
Fuente de consulta: NYC Votes, guía oficial de las propuestas de la papeleta electoral de 2026.