Naciones Unidas confirmó que recibió la misiva de Wilson Joseph, alias “Lanmò San Jou”, pero precisó que no reconoce a su autor ni respalda su propuesta de diálogo. También informó que la mayoría de los militares salvadoreños adicionales desplegados en Haití no opera bajo el mandato de la fuerza internacional respaldada por el organismo. Imagen de cortesía.
SANTO DOMINGO. — Naciones Unidas fijó su posición frente a la carta enviada por Wilson Joseph, alias “Lanmò San Jou”, jefe de la organización criminal haitiana 400 Mawozo, quien solicitó la intervención del organismo internacional para facilitar un diálogo con las fuerzas desplegadas en Haití.
El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, confirmó que la institución recibió una comunicación firmada por Joseph y dirigida a António Guterres. Sin embargo, advirtió que la recepción del documento no representa un respaldo a su contenido, un reconocimiento de su autor ni una posición oficial de Naciones Unidas.
La respuesta se produce después de que el cabecilla de 400 Mawozo solicitara el envío de una delegación internacional para mediar en un eventual diálogo, en medio de las operaciones militares salvadoreñas en territorio haitiano y la desaparición de cuatro integrantes de ese país desde el pasado 18 de octubre.
La organización criminal opera en zonas de la periferia de Puerto Príncipe, donde se han registrado enfrentamientos en el contexto de las operaciones contra las pandillas.
ONU aclara el alcance del despliegue salvadoreño
Dujarric también se refirió a la presencia de personal militar adicional enviado por El Salvador y explicó que, según los informes disponibles para Naciones Unidas, la gran mayoría de esos efectivos no está desplegada bajo la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés).
Por esa razón, esos militares quedan fuera del ámbito de competencia y de presentación de informes de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití, cuyo trabajo está vinculado al respaldo de la fuerza internacional.
La precisión establece una diferencia entre los efectivos que operan bajo el marco de la GSF y el contingente adicional salvadoreño enviado en medio de la búsqueda de los cuatro militares desaparecidos.
Llamado a proteger a la población civil
El portavoz reiteró la preocupación de Naciones Unidas por las consecuencias de la crisis de seguridad sobre las comunidades haitianas, que continúan siendo las más afectadas por la violencia.
El organismo insistió en que las operaciones de seguridad deben respetar el derecho internacional aplicable, proteger a la población y mantener como prioridad la búsqueda de soluciones pacíficas.
También destacó que la transparencia y la rendición de cuentas son fundamentales para conservar el respaldo internacional y garantizar la protección de los civiles.
“Naciones Unidas sigue centrada en apoyar los esfuerzos para restablecer la seguridad y la estabilidad en Haití, como parte de una respuesta internacional coordinada”, expresó Dujarric.
La declaración se conoce en un momento de creciente tensión en el país caribeño, donde la búsqueda de los cuatro salvadoreños desaparecidos y las operaciones contra las organizaciones armadas mantienen la atención de la comunidad internacional.