El excónsul dominicano advierte sobre denuncias de movimientos de personas armadas en Bánica y Elías Piña, y reclama mayor atención a la seguridad de las comunidades fronterizas.
Santo Domingo.– El periodista y excónsul dominicano en Haití, José Abreu, advirtió sobre los riesgos que representa para la República Dominicana el agravamiento de la crisis de seguridad en el vecino país, al llamar la atención sobre las denuncias de presuntos movimientos de personas armadas en comunidades de la zona fronteriza.
Abreu señaló que la situación haitiana debe ser abordada desde una perspectiva que tome en cuenta no solo los controles migratorios y la vigilancia de los principales puntos de acceso, sino también la realidad de las familias que residen en comunidades rurales próximas a la línea limítrofe.
Sus advertencias coinciden con la preocupación expresada por residentes de El Guayabo, en la comunidad de Isidro Martínez, municipio Elías Piña, provincia Comendador, quienes denunciaron el presunto tránsito de personas armadas y heridas por caminos de la zona.
De acuerdo con los testimonios difundidos sobre el caso, una residente manifestó temor por la seguridad de su familia y señaló varios lugares utilizados presuntamente para esos desplazamientos, entre ellos las inmediaciones de la escuela local y caminos rurales.
Los señalamientos han generado inquietud entre comunitarios que reclaman mayor presencia militar y vigilancia en los sectores apartados de la frontera dominico-haitiana.
Preocupación por la seguridad de las comunidades fronterizas
Abreu advirtió que la crisis de seguridad que atraviesa Haití tiene implicaciones directas para la República Dominicana, debido a la cercanía geográfica y a las dificultades que plantea el control de una frontera extensa, con zonas montañosas y caminos rurales.
En ese contexto, consideró necesario prestar atención a las denuncias procedentes de localidades como Bánica y Elías Piña, donde los residentes reclaman garantías para desarrollar sus actividades cotidianas sin temor.
La preocupación también apunta a la necesidad de que las autoridades competentes investiguen los reportes sobre la presencia de personas armadas, determinen las circunstancias de los hechos denunciados y comuniquen oportunamente los resultados a las comunidades.
Hasta el momento, los testimonios citados no permiten confirmar de manera independiente la identidad de las personas señaladas ni establecer que pertenezcan a bandas criminales haitianas.
Cuestiona la atención al tema haitiano en la agenda regional
El excónsul también llamó la atención sobre la necesidad de que la crisis haitiana y sus repercusiones migratorias y fronterizas reciban atención en las iniciativas regionales de seguridad, incluido el denominado Escudo de las Américas.
A su juicio, la situación de Haití no debe quedar relegada en las discusiones sobre cooperación hemisférica, debido a las consecuencias que el deterioro institucional y el avance de la violencia pueden tener sobre la estabilidad de la región y, particularmente, sobre la República Dominicana.
El planteamiento coloca sobre la mesa la necesidad de coordinar esfuerzos diplomáticos y de seguridad que permitan responder a los desafíos del vecino país, sin perder de vista las necesidades de las comunidades dominicanas que viven en la frontera.
Autoridades sostienen que la frontera está bajo vigilancia
Las denuncias de El Guayabo se producen mientras las autoridades dominicanas defienden las medidas de seguridad implementadas en la frontera.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, ha sostenido que la línea limítrofe cuenta con un despliegue de militares, patrullajes y recursos tecnológicos para proteger el territorio nacional.
Por su parte, durante la conversación relacionada con la denuncia en El Guayabo, un oficial del Ejército indicó que se realizan labores de rastreo y patrullaje con apoyo de drones.
Sin embargo, los residentes que han expresado su preocupación reclaman que la vigilancia alcance de manera efectiva los caminos y las comunidades más apartadas.
Un desafío que exige respuestas concretas
La crisis haitiana y sus posibles repercusiones sobre la seguridad dominicana mantienen bajo atención la situación de las comunidades fronterizas.
Las denuncias procedentes de Elías Piña plantean la necesidad de verificar los hechos, fortalecer los canales de comunicación entre los residentes y las autoridades y establecer si se requieren medidas adicionales de vigilancia en los lugares señalados.

Para Abreu, la seguridad fronteriza debe analizarse teniendo en cuenta tanto la situación general de Haití como las inquietudes de quienes viven en las comunidades dominicanas próximas a la línea limítrofe.