El director distrital de Guayabo Aneuri Rosario pide reforzar la vigilancia militar en Elías Piña y advierte que los residentes reportan movimientos por montañas y caminos rurales fuera de los puntos fronterizos principales. Imagen PNG.
ELÍAS PIÑA, República Dominicana.– El temor por la seguridad de sus familias mantiene en alerta a residentes de El Guayabo, en la comunidad de Isidro Martínez, provincia Elías Piña, donde vecinos denunciaron el presunto tránsito de personas armadas y heridas por caminos rurales de la zona fronteriza.
La denuncia vuelve a colocar bajo escrutinio la vigilancia en sectores apartados de la línea limítrofe dominico-haitiana, mientras las autoridades militares sostienen que el país cuenta con un despliegue reforzado de soldados, equipos y tecnología para proteger el territorio nacional.
Una residente de El Guayabo manifestó su preocupación ante el director distrital, Aneuri Rosario, y un oficial del Ejército de República Dominicana, al señalar que personas que, según su relato, portaban armas y presentaban heridas utilizaban distintos puntos de la comunidad para desplazarse.
Entre los lugares mencionados figuran las inmediaciones de la escuela local, una curva con árboles de almendra y varios caminos de la zona. Hasta el momento, los señalamientos descritos en la denuncia no permiten establecer de manera independiente la identidad, nacionalidad o pertenencia de esas personas a alguna organización criminal.
Comunidad pide mayor presencia militar
Aneuri Rosario afirmó que los residentes permanecían preocupados después de que, según informaciones recibidas de comunitarios, varios hombres haitianos heridos y armados fueran vistos en el sector durante la tarde-noche del día anterior.
“Quiero enviar un mensaje al presidente y al ministro de Defensa, de que realmente Guayabo, como toda la línea fronteriza necesita más refuerzo”, expresó Rosario durante una intervención telefónica en el programa El Panorama de la Mañana, transmitido por Panorama FM.
El representante comunitario sostuvo que los residentes han mantenido comunicación con el comandante del Ejército en la zona, identificado como coronel Merán, y con el coronel Peralta, de la Policía Nacional, para dar seguimiento a la situación.
También indicó que se han coordinado acciones con alcaldes pedáneos y otros miembros de la comunidad para mantenerse alerta ante cualquier eventualidad.
Rosario señaló que, después de una llamada solicitando asistencia, fue enviada una unidad con ocho militares. Sin embargo, consideró que ese número de efectivos resulta insuficiente para las necesidades de vigilancia que, según él, enfrenta la localidad.
Señalan caminos rurales y zonas montañosas
El dirigente comunitario cuestionó que la seguridad fronteriza pueda evaluarse únicamente a partir de la presencia militar en los principales puntos de acceso.
“Los haitianos están entrando por las montañas, por la parte de La Pastilla, la parte la loma, la parte de Pinzón y esto es preocupante”, manifestó, al describir las rutas por las que, según su denuncia, se producirían desplazamientos irregulares.
Rosario afirmó que el patrullaje no se mantiene de manera permanente en todos los lugares señalados y reclamó que se fortalezcan los recursos destinados a vigilar las comunidades rurales.
Por su parte, el oficial del Ejército presente durante la conversación indicó que los militares realizan labores de rastreo y patrullaje mediante el uso de drones, de acuerdo con el relato suministrado.
La denuncia, no obstante, requiere que las autoridades competentes precisen si han confirmado los reportes sobre personas armadas y heridas, qué medidas se han adoptado y cuál es el alcance de las operaciones de vigilancia en esos sectores.
El reclamo contrasta con la versión oficial sobre la frontera
Las declaraciones de los residentes se producen en un contexto de preocupación por la crisis de seguridad en Haití y las medidas adoptadas por República Dominicana para proteger su territorio.
El presidente Luis Abinader advirtió recientemente que el país no permitirá la presencia de bandas criminales haitianas a menos de 20 kilómetros de la frontera, como parte de la estrategia de seguridad anunciada por el Gobierno.
En contraste con las inquietudes expresadas desde El Guayabo, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, aseguró durante su participación en el programa La Agenda Semanal, realizado en el Palacio Nacional, que la frontera cuenta con una capacidad de vigilancia sin precedentes en cuanto a personal, equipamiento y tecnología.
“Jamás había habido una seguridad como la que existe en el día de hoy. Jamás, ni por la cantidad de hombres, ni la cantidad de equipos que existen en este momento”, declaró el funcionario.
Fernández Onofre sostuvo que los 391 kilómetros de frontera dominico-haitiana se encuentran bajo vigilancia mediante el despliegue militar, los patrullajes y el uso de recursos tecnológicos.
El desafío de garantizar seguridad en toda la línea fronteriza
Los testimonios procedentes de El Guayabo ponen sobre la mesa la preocupación de comunidades que reclaman mayor protección en caminos rurales y zonas montañosas alejadas de los principales puntos de control.
El esclarecimiento de los hechos denunciados y la respuesta de las autoridades serán determinantes para establecer si se produjeron cruces irregulares de personas armadas, qué riesgos concretos enfrentan los residentes y si es necesario reforzar la presencia militar en los sectores señalados.
Mientras tanto, los comunitarios insisten en que la seguridad fronteriza debe sentirse también en las localidades más apartadas, donde sus habitantes reclaman garantías para desarrollar sus actividades cotidianas sin temor.
