El desbordamiento de los afluentes y el colapso de un puente dificultan la comunicación entre localidades de Bayaguana y Yamasá, tras varios días de lluvias provocadas por una vaguada. Imagen de cortesía
SANTO DOMINGO.– Decenas de comunidades de la provincia Monte Plata permanecen incomunicadas debido a las crecidas de los ríos Ozama y Yabacao, cuyos desbordamientos han afectado el tránsito, inundado terrenos agrícolas y dificultado la conexión entre varias localidades de la zona.
Las fuertes precipitaciones registradas durante los últimos días, asociadas a una vaguada combinada con un sistema de baja presión, provocaron el aumento del caudal de ambos ríos y de otros afluentes, dejando sectores rurales con dificultades para desplazarse hacia municipios y comunidades vecinas.
En Bayaguana, la crecida del río Yabacao inundó localidades próximas al Batey Yabacao, cuyos residentes reportaron la interrupción de la comunicación terrestre con el municipio de La Victoria, en la provincia Santo Domingo.
La situación también afectó el acceso al distrito municipal Mata Mamón, donde el desbordamiento del arroyo Yabacaíto, afluente del Yabacao, dejó incomunicado el paso hacia esa zona.
Crecida del Ozama afecta terrenos agrícolas en Yamasá
En el municipio de Yamasá, el aumento del caudal del río Ozama provocó inundaciones en plantaciones agrícolas y complicó la movilidad de residentes de distintas localidades.
Entre las situaciones reportadas figura el aislamiento de comunidades de la zona de Don Juan, donde el colapso de un puente interrumpió el tránsito y agravó las dificultades de comunicación terrestre.
Las afectaciones ponen de relieve la vulnerabilidad de las comunidades rurales ante las crecidas de los ríos durante períodos de lluvias intensas, especialmente en lugares donde los puentes y caminos constituyen las principales vías de acceso.
Las lluvias mantienen la atención sobre las zonas vulnerables
Los aguaceros se extendieron por gran parte del territorio dominicano debido a la incidencia de una vaguada combinada con un sistema de baja presión.
Las condiciones meteorológicas han generado preocupación en las localidades próximas a ríos y arroyos, donde las precipitaciones pueden provocar inundaciones y nuevas interrupciones del tránsito.
Mientras persistan las lluvias, las comunidades afectadas enfrentan el desafío de mantener la comunicación terrestre y reducir los riesgos asociados a las crecidas.