Santo Domingo.– Los resultados de la más reciente encuesta RD Elige, correspondiente a este mes de septiembre de 2026, han provocado un verdadero terremoto político en el panorama electoral dominicano. Ante la pregunta directa a la población general sobre quién debería encabezar la boleta presidencial de la Fuerza del Pueblo (FP) de cara a las elecciones de 2028, el actual senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, se consolidó como el gran favorito con un contundente 57.3% de las preferencias, superando de manera inédita a su padre y líder fundador de la organización, el expresidente Leonel Fernández, quien alcanzó un 42.7%.
Los números presentados por la prestigiosa firma de medición exponen una brecha de 14.6 puntos porcentuales a favor del joven legislador de la capital. Este escenario coloca sobre el tablero nacional una realidad estadística que hasta hace pocos meses parecía impensable: el electorado general favorece de manera clara la jubilación política del tres veces mandatario en favor de una figura fresca, acelerando el debate sobre el relevo de liderazgo en la organización verde.
El dilema de la dinastía y la encrucijada de la Fuerza del Pueblo
Desde una perspectiva de análisis periodístico y estratégico, los datos de RD Elige abren una encrucijada existencial para la Fuerza del Pueblo. La organización fue construida a imagen, semejanza y bajo el carisma histórico de Leonel Fernández. Sin embargo, este 57.3% de Omar no es un simple dato de simpatía; es un mandato claro de la población general que exige un cambio de rostros y métodos en la oposición dominicana. El posicionamiento del senador capitalino demuestra que su marca política ha logrado trascender las fronteras del partido y conectar con sectores de la sociedad civil y la clase media que muestran fatiga ante las candidaturas tradicionales.
El gran reto para la cúpula de la FP —que se prepara formalmente para abrir sus procesos internos con miras al ciclo de 2028— será gestionar esta transición sin provocar fricciones en su estructura. Para Leonel Fernández, el dilema será histórico: asumir el rol de estratega detrás de bambalinas para dar paso al crecimiento orgánico de su hijo, o insistir en una nueva postulación presidencial desafiando la tendencia de las encuestas y el desgaste natural de su figura en el mercado electoral moderno. Lo que queda claro en esta medición de septiembre es que el futuro de la FP ya no le pertenece al pasado.