NUEVA YORK, EE. UU. – En un enérgico y categórico discurso pronunciado desde el podio de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional para pasar de las declaraciones a las acciones concretas frente a la profunda crisis humanitaria y de seguridad que desangra a Haití. El mandatario dominicano advirtió que las decisiones previamente aprobadas por el Consejo de Seguridad corren el riesgo de convertirse en “promesas sin cumplir” si no se aportan los recursos necesarios de manera inmediata.
Durante su intervención en el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General, Abinader recordó con crudeza que la violencia en el vecino país no admite más dilaciones políticas. Hizo especial énfasis en las recientes masacres ejecutadas por bandas criminales transnacionales, como la ocurrida en la comunidad de Kenscoff, donde 47 personas —incluidos cinco niños— fueron asesinadas en una sola noche. Ante este escenario, el jefe de Estado dominicano proclamó que el mundo no puede resignarse a que la barbarie se convierta en la normalidad del sufrido pueblo haitiano.
Las tres exigencias clave de República Dominicana
Para frenar el control de los grupos delictivos que hoy reclutan niños y trafican armas de manera impune, el presidente Abinader planteó una ruta de tres acciones fundamentales que deben ejecutarse en meses y no en años:
- Completar el despliegue de la Fuerza: Denunció que la misión internacional cuenta actualmente con apenas una quinta parte de los efectivos originalmente autorizados por el Consejo de Seguridad.
- Bloqueo y sanciones reales: Exigió hacer cumplir de forma estricta el embargo de armas y aplicar sanciones financieras severas a quienes financian y protegen a las bandas armadas.
- Institucionalidad duradera: Urgió a fortalecer de manera integral la policía, las fuerzas armadas y el sistema judicial haitiano para garantizar una seguridad sostenible en el tiempo con medios propios.
“La solución de Haití está en Haití”
El gobernante dominicano fue enfático al enumerar los aportes logísticos, financieros, médicos y diplomáticos que la República Dominicana ha facilitado de manera solidaria para propiciar una solución. Sin embargo, aprovechó el escenario internacional para reiterar la postura invariable del Estado dominicano en defensa de su soberanía nacional.
“Debo repetirlo con toda claridad: no existe una solución dominicana a la crisis haitiana, y ningún Estado ni organismo puede imponer a nuestro país que la asuma en su lugar”, sentenció Abinader bajo los aplausos de la delegación oficial. En ese sentido, aseguró que las autoridades dominicanas continuarán blindando sus fronteras, equipando a las Fuerzas Armadas y aplicando rigurosamente sus leyes migratorias, amparados en el derecho internacional. Concluyó señalando que la verdadera obligación internacional es lograr que los niños haitianos regresen a las escuelas y que el país vecino pueda celebrar sus primeras elecciones en una década, pero siempre dentro de su propio territorio.