SANTO DOMINGO, RD.– La acelerada evolución tecnológica ha transformado las finanzas globales, pero también ha dotado a las estructuras criminales de herramientas sumamente sofisticadas. En la actualidad, el fraude impulsado por IA se ha consolidado como el desafío más crítico y complejo para la sostenibilidad y confianza de la economía digital en América Latina y la República Dominicana.
Ante este panorama, la directora de alianzas estratégicas y partnerships para Latinoamérica de la firma de ciberseguridad Jumio, Pilar Pereira, hizo un llamado de alerta a las instituciones financieras. La ejecutiva señaló de forma contundente que tanto los bancos tradicionales como las plataformas emergentes del sector fintech tienen la obligación urgente de incorporar tecnología avanzada de última generación. De acuerdo con Pereira, el enfoque debe centrarse en sistemas capaces de detectar falsificaciones profundas o “deepfakes”, logrando validar con total precisión la identidad real detrás de cada transacción e interacción digital.
La suplantación de identidad mediante Inteligencia Artificial ya no es una amenaza futurista, sino una realidad que golpea diariamente los sistemas de seguridad informática. Los ciberdelincuentes utilizan algoritmos para clonar voces, recrear rostros en video con asombroso realismo y falsificar documentación oficial en cuestión de segundos, vulnerando los filtros tradicionales de autenticación. Esta situación pone en riesgo millones de fondos económicos y la reputación de las marcas que operan en los entornos virtuales.
Especialistas en seguridad digital coinciden en que los métodos estáticos de verificación han quedado obsoletos. El mercado actual exige soluciones dinámicas basadas en biometría del comportamiento, pruebas de vida certificadas y análisis predictivos en tiempo real. La adopción de estas tecnologías de defensa no solo previene pérdidas millonarias, sino que garantiza un ecosistema robustez y seguro para los usuarios que migran masivamente hacia los servicios digitales.