Santo Domingo, D.N. – La sociedad y el sector salud de la República Dominicana se encuentran de luto tras confirmarse el fallecimiento del destacado médico Bernardo Defilló, considerado uno de los grandes pilares de la medicina moderna, la cardiología y el sistema de seguridad social en el país.
El deceso del reconocido especialista se produjo tras batallar durante varios años con serios quebrantos de salud que lo mantuvieron alejado de la vida pública en la última etapa de su vida.
Honras fúnebres en la capital
Los restos del doctor Defilló serán expuestos este sábado, a partir de las 10:00 de la mañana, en la Funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln. La ceremonia de velatorio se extenderá hasta las 2:00 de la tarde, momento en el cual sus restos serán trasladados para ser cremados, según informaron sus familiares.
La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), institución de la cual fue el primer Superintendente, expresó de inmediato sus condolencias a través de los canales oficiales: “Nos unimos al dolor que embarga a sus familiares, amigos y seres queridos ante esta irreparable pérdida”.
Una trayectoria impecable y de vanguardia
Nacido en Santo Domingo en 1940, Defilló se graduó con honores de la carrera de Medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el año 1962, cursando sus estudios gracias a una beca al mérito por su alto desempeño estudiantil.
A lo largo de su carrera se consolidó como:
Impulsor clave de la medicina interna y la cardiología de vanguardia en la República Dominicana.
Arquitecto de los primeros cimientos institucionales de la Sisalril y la fiscalización del sistema de salud laboral.
Autor de decenas de publicaciones científicas y de más de mil artículos de prensa sobre políticas sanitarias. Por décadas, fue una de las fuentes de consulta técnica más respetadas y citadas por los medios de comunicación nacionales.
El doctor Defilló estuvo casado con la fenecida doctora Carmen Hilda Ramírez, con quien procreó cinco hijas, entre ellas la arquitecta Celeste y Bernarda Defilló Ramírez. Su legado queda marcado de forma imborrable en las aulas universitarias, en las leyes de seguridad social y en el avance clínico del país.
