ASUNCIÓN.— El sistema financiero de Paraguay se encuentra en estado de emergencia absoluta luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) dispusiera por unanimidad la intervención y el inicio del proceso de resolución de Ueno Bank, la principal entidad bancaria digital del país. La drástica medida, provocada por una caída crítica en los índices de solvencia del banco, ha dejado a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas, tarjetas ni ahorros, desatando masivas protestas callejeras y una aguda tormenta política.
Según los informes oficiales emitidos por el regulador, la solvencia de Ueno Bank se hundió drásticamente hasta el 5.56%, quedando a menos de la mitad del mínimo legal exigido por las normativas financieras (12%). Inspecciones rigurosas detectaron gravísimas deficiencias en la evaluación de riesgos crediticios, inconsistencias de registros y la aprobación de préstamos irregulares vinculados directamente con los propios accionistas de la corporación. El colapso se precipitó tras la incapacidad de la gerencia para reponer un encaje legal obligatorio que ascendía a los 70 millones de dólares.
La dimensión de esta crisis bancaria ha escalado rápidamente a los estamentos gubernamentales, debido a que el banco administraba entre 800 y 850 millones de dólares pertenecientes a fondos públicos del Estado. El caso más alarmante corresponde al Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene atrapados aproximadamente 380 millones de dólares de los fondos destinados a las jubilaciones y pensiones del sector laboral paraguayo.
El impacto social provocó que miles de ciudadanos indignados se agolparan en las sucursales clausuradas y marcharan hacia el Congreso de la Nación en Asunción, exigiendo la devolución inmediata de sus depósitos y promoviendo la activación de un juicio político de destitución contra el presidente de la República, Santiago Peña.
La posición del mandatario es sumamente delicada debido a que fue accionista de Ueno Holding hasta el año 2025. Además, la crisis ya provocó la caída fulminante del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo Spalding —también exdirectivo del banco intervenido—, quien debió presentar su renuncia en las últimas horas en medio de los cuestionamientos por la falta de controles oportunos al sistema financiero. El BCP anunció que el Fondo de Garantía cubrirá los ahorros de pequeños usuarios hasta un tope de 38,600 dólares, pero la incertidumbre se mantiene sobre los fondos estatales y grandes ahorristas.