WASHINGTON.— El expresidente y candidato presidencial estadounidense Donald Trump generó una nueva e intensa ola de reacciones internacionales tras afirmar que Estados Unidos ejerce actualmente un “control total” sobre Venezuela. Asimismo, el mandatario presumió del peso petrolero de ambos países y sostuvo que, al sumar las reservas de Estados Unidos y Venezuela, superan el 50 % del petróleo mundial.
Durante un discurso enfocado en su estrategia energética y de política exterior, el líder político recalcó la posición geoestratégica de Washington respecto al país caribeño y enfatizó el impacto que esta combinación tiene sobre el mercado energético internacional. “Tenemos el control total”, aseveró con firmeza ante una audiencia de seguidores y empresarios del sector de los combustibles fósiles.
La suma de las potencias petroleras según Trump
En su intervención, Trump profundizó en la importancia del suministro global de crudo y en cómo los recursos combinados de ambas naciones sitúan a la región en una ventaja sin precedentes frente a la OPEP y otros competidores globales. Según sus declaraciones, la riqueza subterránea del territorio norteamericano combinada con los yacimientos venezolanos le otorga un dominio absoluto a la influencia occidental.
“Cuando miras lo que nosotros tenemos y sumas lo que tiene Venezuela, estamos hablando de que controlamos más del 50 % del petróleo de todo el planeta”, señaló de manera enfática. El exmandatario argumentó que estas métricas deberían ser utilizadas para estabilizar los costos internos de la gasolina y reconfigurar las balanzas comerciales a favor de su nación.
Las cifras reales del mercado de crudo global
A pesar del tono categórico y triunfalista del dirigente norteamericano, analistas internacionales del sector energético han puesto bajo la lupa los datos presentados por Trump. De acuerdo con informes actualizados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y agencias independientes de energía, Venezuela posee la reserva de petróleo probado más grande del mundo, estimada en unos 303,800 millones de barriles, lo que equivale aproximadamente al 17 % del total global.
Por su parte, las reservas probadas de los Estados Unidos rondan el 4.7 % del suministro mundial. Al consolidar las estadísticas oficiales de ambas naciones, la suma real representa cerca del 22 % de las reservas mundiales, una cifra muy distante del 50 % o 60 % mencionado por el político en su comparecencia pública.
En lo que respecta a la producción diaria real, la brecha es aún más evidente para los técnicos. Mientras que el territorio estadounidense lidera actualmente la extracción global con cerca del 22 % de la producción activa, la infraestructura interna de Venezuela se encuentra deprimida y aporta apenas el 1 % del bombeo mundial. Esto demuestra que la influencia combinada en el mercado del día a día tampoco alcanza las proporciones citadas por el aspirante de la Casa Blanca.