Decenas de miles de simpatizantes se movilizaron en las principales ciudades brasileñas mientras las encuestas apuntaban a una contienda reñida por la Presidencia. Imagen de agencia AP
SÃO PAULO, Brasil.– El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro intensificaron sus esfuerzos para conquistar el voto ciudadano durante el cierre de sus respectivas campañas, celebrado este sábado 24 de octubre, en vísperas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Ambos candidatos apelaron a sus seguidores en una jornada de movilizaciones multitudinarias, con la mirada puesta especialmente en los electores indecisos que podrían resultar determinantes en una contienda que los sondeos publicados el sábado describían como sumamente competitiva.
Lula, quien busca la reelección, encabezó un acto multitudinario en la avenida Paulista, en São Paulo, donde saludó a sus simpatizantes en medio de una concentración de banderas, pancartas y consignas políticas. Flávio Bolsonaro, por su parte, también movilizó a sus seguidores en distintas ciudades, en un intento por consolidar el respaldo obtenido durante la primera vuelta.
La elección enfrenta dos proyectos políticos diferentes y tiene implicaciones que trascienden las fronteras brasileñas. El resultado podría influir en la orientación de la mayor economía de América Latina y en sus relaciones con Estados Unidos y otros gobiernos de la región.
Una elección con repercusiones regionales
La eventual victoria de Flávio Bolsonaro acercaría a Brasil a un grupo de gobiernos latinoamericanos identificados con posiciones políticas afines al presidente estadounidense Donald Trump. Entre los países mencionados en ese contexto figuran Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica y Perú.
En cambio, una nueva victoria de Lula mantendría al frente del Gobierno brasileño a un dirigente de izquierda que ha defendido una mayor autonomía del país en sus relaciones internacionales y ha sostenido diferencias con Washington en asuntos económicos y políticos.
La disputa también refleja la polarización que atraviesa Brasil, donde los sectores que respaldan al actual mandatario y los partidarios del bolsonarismo buscan definir el rumbo político del país para los próximos años.
Las urnas decidirán
Las encuestas divulgadas en la víspera de la votación apuntaban a una competencia estrecha, por lo que el desenlace dependerá de los votos emitidos este domingo y del comportamiento de los electores en las urnas.
Con el cierre de campaña, ambos equipos agotaron una de las últimas oportunidades para movilizar a sus bases, convencer a los indecisos y reducir el riesgo de que sus simpatizantes se abstengan de votar.
La jornada electoral será seguida de cerca en América Latina y otros centros de poder internacional, debido al peso económico y diplomático de Brasil y a las posibles consecuencias del resultado para las relaciones regionales.
Fuente: Associated Press (AP).