SANTO DOMINGO, RD.– Un importante giro regulatorio impactará de forma directa a los usuarios de energía renovable en el país. La empresa distribuidora de electricidad Edesur Dominicana notificó formalmente que, a partir del próximo 1 de noviembre, implementará un nuevo “cargo por uso de la red” dirigido exclusivamente a aquellos clientes que posean sistemas de generación fotovoltaica (paneles solares) y que se encuentren integrados a la red de distribución estatal.
De acuerdo con las especificaciones técnicas plasmadas en los documentos oficiales, la medida afectará directamente a los clientes adscritos a las tarifas de Baja Tensión Simple (BTS-1 y BTS-2) que forman parte del Programa de Medición Neta, siempre y cuando hayan suscrito sus contratos de interconexión con la distribuidora antes de octubre del año 2021. El nuevo gravamen se sumará a los cargos comerciales habituales que ya pagan estos usuarios mensualmente, tales como el cargo fijo por contrato y el cargo regular por la energía neta consumida desde la red.
La base legal que sustenta esta nueva disposición técnica se fundamenta de forma estricta en la Resolución SIE-007-2026-REG, emitida de manera vinculante por la Superintendencia de Electricidad (SIE). Esta normativa estipula la aplicación de un cobro específico que será equivalente al 25 por ciento (%) de la energía total inyectada por los paneles solares de los clientes hacia las redes de distribución de la empresa estatal, justificando el cobro bajo el concepto de costos de mantenimiento preventivo, soporte de infraestructura e interconexión continua del sistema eléctrico nacional.
El anuncio ha comenzado a generar una ola de reacciones encontradas dentro del sector de las energías limpias y entre las asociaciones de prosumidores de la República Dominicana. Diversos representantes y técnicos privados de la industria fotovoltaica sostienen que este tipo de cargos adicionales podría desacelerar de manera significativa el ritmo de transiciones hacia matrices sostenibles en los hogares y pequeños comercios, además de alterar los esquemas de retorno de inversión previstos originalmente por las familias que apostaron por el autoconsumo eléctrico.
Por su parte, las autoridades del sector eléctrico han defendido de manera reiterada la necesidad de nivelar los costos operativos de las redes. Argumentan que el uso bidireccional de las líneas de distribución exige inversiones estructurales constantes para mantener la estabilidad del voltaje general y evitar apagones o averías mayores causadas por la inyección fluctuante de energía solar, una infraestructura que, según la resolución, debe ser cofinanciada por los usuarios que se benefician directamente del programa de intercambio energético.