SANTO DOMINGO, RD.– El presidente ejecutivo del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Héctor Guzmán, emplazó de manera enérgica al presidente Luis Abinader para que adopte medidas de extrema urgencia orientadas a blindar a los productores de arroz nacionales. Ante el inminente impacto de la liberalización comercial pautada en el tratado de libre comercio con los Estados Unidos (DR-CAFTA), el dirigente político propuso formalmente que sea el propio Estado dominicano el que asuma de manera absoluta el manejo y control de las importaciones del cereal.
Guzmán fue enfático al señalar que la administración actual ha contado con los plazos institucionales y políticos suficientes para blindar la estructura arrocera local frente a la apertura de los mercados internacionales. Sin embargo, lamentó profundamente que, a la fecha, los agricultores dominicanos sigan navegando en la incertidumbre debido a la falta de un plan de contingencia claro, robusto y ejecutable que garantice la sostenibilidad de sus cosechas y el retorno de sus inversiones financieras.
En su argumentación histórica, el vocero perredeísta recordó que el país viene arrastrando este letargo desde septiembre de 2021, período en el cual se iniciaron tímidas gestiones diplomáticas en busca de una dispensa para frenar el desmonte arancelario. Igualmente, apuntó que en febrero de 2023 el Poder Ejecutivo formalizó una comisión interministerial con el encargo explícito de diseñar un programa macro de asistencia al sector. “A pesar de todo ese andamiaje burocrático, la realidad en el campo es que los productores continúan exigiendo reglas claras para poder planificar las próximas siembras sin el temor de irse a la quiebra”, sentenciado de forma contundente.
Tomando como referencia las políticas económicas de las grandes potencias comerciales, Guzmán cuestionó la pasividad local. «Estados Unidos protege a sus productores y ¿qué tenemos que hacer nosotros en República Dominicana? Lo mismo que Estados Unidos: proteger nuestros productores», puntualizó. Bajo esa premisa, consideró obligatorio que el Presupuesto Nacional defina con exactitud las partidas presupuestarias que se inyectarán de manera directa como subsidio y soporte técnico a la siembra local.
Para frenar la desestabilización del mercado interno, la propuesta central de Guzmán radica en una intervención directa de la oferta extranjera. «¿Qué yo haría como gobierno durante este año y el que viene? Que las importaciones las maneje el Estado dominicano. Punto», manifestó, argumentando que de esta forma se evitaría una inundación desmedida de arroz extranjero que sepulte el esfuerzo de los parceleros criollos.
Finalmente, el alto dirigente del PRD advirtió que no se trata de un simple debate técnico de aranceles, sino de una bomba de tiempo social y económica. El cultivo de este grano estratégico involucra de forma directa a más de 30 mil productores, genera un estimado superior a los 300 mil empleos directos e indirectos, y dinamiza de forma viva la economía interna de 21 provincias del país. Guzmán equiparó la urgencia de este salvavidas agrario con los incentivos fiscales que recibe la industria turística, concluyendo que si el arroz colapsa, la paz social y la soberanía alimentaria de la República Dominicana se verán gravemente comprometidas.