Peatones caminan por una calle cubierta de escombros un día después de las protestas nacionales contra el alto costo de la vida, en Marsella, el 18 de octubre de 2026. AFP
París.– La tensión volvió este domingo a la plaza de la República, donde la policía utilizó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a cientos de personas. La concentración se produjo un día después de las protestas nacionales contra el alto costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos.
Periodistas de AFP reportaron que algunos manifestantes lanzaron botellas y piedras contra los agentes. Las autoridades indicaron que hubo 42 arrestos durante la concentración del domingo y que al menos cinco comercios fueron saqueados en los alrededores. Según las autoridades, el encuentro no había sido autorizado.
Algunos de los presentes sostenían pancartas con consignas como “Siembra la miseria, cosecha la ira”, lema que también se vio durante la movilización del sábado.
La jornada anterior congregó a sindicatos, estudiantes y grupos vinculados al movimiento de los “chalecos amarillos”. Las estimaciones de asistencia variaron: las autoridades calcularon unas 550,000 personas en todo el país, mientras los organizadores hablaron de 800,000. Entre los reclamos figuraron el encarecimiento de la vida, las dificultades en las escuelas y el deterioro de los servicios públicos.
Las marchas del sábado estuvieron acompañadas por enfrentamientos, incendios y saqueos en varias ciudades. El balance nacional de arrestos aumentó durante el domingo: AP informó que al menos 2,400 personas habían sido detenidas en Francia. Esa cifra corresponde al conjunto de las protestas y los disturbios en el país, mientras que los 42 arrestos reportados por AFP se refieren a la concentración dominical en París.
La violencia también dejó daños en comercios y edificios públicos, entre ellos el histórico Ayuntamiento de Limoges, afectado por un incendio. El presidente Emmanuel Macron condenó los actos de vandalismo y pidió distinguir entre quienes expresan demandas sociales y quienes participan en saqueos y ataques.
La nueva concentración en la capital refleja la persistencia de la tensión tras una jornada que combinó reclamos sociales y hechos violentos. Las autoridades mantienen el despliegue policial mientras continúan los arrestos y la evaluación de los daños.