Francisco Javier García, afirmó que continuará trabajando para obtener la candidatura presidencial. Fuente externa.
Santo Domingo.– La pretendida tregua institucional en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha saltado en pedazos de forma definitiva. El estelar estratega y aspirante presidencial, Francisco Javier García, lanzó una destructiva acusación contra la cúpula de su propio partido, denunciando formalmente que la Comisión Organizadora (CONAP) actuó con autoritarismo y ocultó de manera deliberada la carta de la Junta Central Electoral (JCE) donde se negaba la entrega de equipos, con el único fin de abortar de forma unilateral la consulta del 18 de octubre sin consultar a los precandidatos.
Durante una concurrida rueda de prensa celebrada en un hotel de la capital, García manifestó su más enérgico rechazo a las formas y métodos medievales utilizados por el organismo que coordina Cristina Lizardo. El político reveló con indignación que la CONAP jamás convocó al cuarteto de aspirantes compuesto por él, Gonzalo Castillo, Francisco Domínguez Brito y Manfred Mota antes de ordenar el desmantelamiento del proceso, violando el estado de derecho partidario. “Qué pena que a los aspirantes nunca se les convocó para discutir qué hacer y cómo hacerlo. Lamentamos y rechazamos esta suspensión porque se ha jugado de forma desalmada con el trabajo y el sacrificio de miles de hombres y mujeres del PLD”, sentenció el veterano dirigente.
La mentira tecnológica para camuflar el miedo a las urnas
El misil de Francisco Javier García desnudó que la supuesta crisis de los 1,600 escáneres faltantes de la JCE fue utilizada como una burda coartada por las facciones dominantes de la Casa Nacional. García fue categórico al explicar que “el problema del voto automatizado y los equipos pudo haberse resuelto de otra manera”, desarticulando técnicamente el argumento oficialista. Para el aspirante, bastaba con que la CONAP convocara de urgencia al Comité Central (CC) para modificar el mandato del pasado 22 de febrero y aprobar el uso de una boleta con voto manual, un método conocido por todos que hubiese permitido salvar la consulta en las 1,900 mesas electorales en apenas 30 minutos por recinto.
Para la redacción de Noticias En Línea RD, que la dirección del PLD prefiriera secuestrar la consulta y empujar los plazos presidenciales hasta el lejano julio de 2027 antes que permitir una votación manual, confirma de forma fáctica que la alta burocracia morada le tiene pánico a la movilización de las bases. Esta maniobra tras bastidores expone el agudo nivel de desconfianza y la guerra fría que desgarra al peledeísmo. Sin embargo, en un claro desafío al ala tradicional del partido, Francisco Javier García advirtió que las zancadillas de la CONAP no detendrán su maquinaria electoral: “No importa los obstáculos que encuentren en el camino, y conociendo la nueva realidad, les aseguro que obtendré la candidatura presidencial y la presidencia de la República en el 2028. La consulta no se dio, es un revés, pero jamás una derrota”. Con la militancia indignada por el dinero y tiempo tirados a la basura, el PLD se adentra en un peligroso laberinto donde la disciplina interna ha quedado pulverizada por la sed de control de sus dirigentes.