Santo Domingo Este.– El Ministerio Público y la familia del merenguero Julián Oro Duro lograron un golpe judicial fulminante. La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santo Domingo Este validó en su totalidad el peso de las evidencias presentadas por la fiscalía y dictó 18 meses de prisión preventiva contra los cuatro imputados por el sangriento asalto a la residencia del artista, dictaminando además la declaratoria de caso complejo para blindar las investigaciones.
El dictamen del juez ordenó el envío inmediato de Philips Michael Tejeda Vázquez (alias “Leandro”) —el chofer de extrema confianza del artista señalado como la mente maestra—, Juan Carlos Hernández García (“Peña”), Kevin Dariel Guzmán Troncoso (“Yandel”) y Lawrence Marliranzo Marcos (“Chiquito”) al centro penitenciario Las Parras, donde deberán cumplir el encierro preventivo mientras se estructura el juicio de fondo por robo agravado, asociación de malhechores y el asesinato de Zeneida Socorro Castillo, de 60 años.
El triunfo de la firmeza familiar sobre la impunidad
El fallo emitido la tarde de este miércoles representa una respuesta institucional ejemplar frente a uno de los crímenes que más ha consternado a la sociedad dominicana. La decisión del tribunal sepulta de forma fáctica cualquier intento de las defensas técnicas por dilatar el proceso mediante tácticas evasivas. La presencia monolítica en la sala de audiencias de Julián Oro Duro y sus dos hijas, constituidas formalmente como actores civiles bajo la sombrilla legal del doctor Cándido Simón, fue el factor determinante para inclinar la balanza de la justicia.
Esta contundente victoria procesal envía un mensaje inequívoco al bajo mundo y a los “francotiradores de la moral”: la traición y la violencia desmedida no encontrarán fisuras en el sistema judicial cuando las víctimas plantan cara de forma unificada. Mandar a los cuatro imputados a Las Parras bajo el régimen de caso complejo le otorga al Ministerio Público un margen holgado para desenterrar los flujos financieros del asalto ocurrido el pasado domingo 20 de septiembre en Brisa Oriental VI, garantizando que el “Judas” familiar y sus ejecutores materiales paguen su osadía con la pena máxima de 30 a 40 años de prisión en el juicio definitivo.