Redacción Noticiasenlineard
Un riguroso estudio observacional publicado en ‘The Lancet’ revela que el uso intensivo de tratamientos cardiovasculares y estatinas cerró una brecha de salud que persistió por décadas en el mundo
Un estudio de The Lancet, que analizó datos de casi un millón de personas entre 1990 y 2024, revela que la presión arterial y el “colesterol malo” (LDL) en adultos con obesidad mayores de 40 años se han equiparado a los de personas con peso normal. Este cambio se atribuye al mayor uso de fármacos como estatinas y antihipertensivos. El doctor Majid Ezzati del Imperial College, coautor del estudio, destaca que estas terapias han permitido reducir el riesgo cardiovascular en edades maduras.
El hallazgo, más notable en adultos de 60 a 79 años, indica que en países como Reino Unido y EE. UU., los pacientes con obesidad severa, gracias a una medicación adecuada, presentan niveles de riesgo similares o inferiores a los de personas con peso normal.
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Alerta en adultos jóvenes
A pesar de estos logros, el estudio advierte que en menores de 40 años no ha habido una reducción significativa en la diferencia de riesgo cardiovascular entre personas con y sin obesidad. Esto se debe al bajo uso de fármacos preventivos en este grupo, lo que lleva a los investigadores a abogar por intervenciones más tempranas