¡Susto en las Mayores!
PHOENIX (AP) — Un recorrido acelerado hacia la primera base terminó en una violenta colisión que dejó a dos jugadores tendidos en el campo y, finalmente, lastimados en el dugout. El infielder venezolano Ildemaro Vargas, de los Diamondbacks de Arizona, y el antesalista Max Muncy, de los Dodgers de Los Ángeles, terminaron bastante adoloridos pero, por lo demás, bien, lo cual representa una estupenda noticia si se considera la dramática intensidad del choque.
“Fue terrible”, afirmó con asombro Ketel Marte, el estelar intermedista dominicano de los Diamondbacks, tras conectar el jonrón decisivo que le dio la victoria a Arizona por 3-2 sobre los Dodgers la noche de este jueves. “En mis 10 años aquí, nunca había visto una colisión así”, añadió el quisqueyano, cuya soberbia actuación ofensiva terminó sellando el triunfo de los de Phoenix en medio de la tensión.
Un impacto a toda velocidad que silenció el estadio
El espeluznante incidente ocurrió en la parte alta de la quinta entrada, cuando Muncy conectó un rodado incómodo por la línea de la primera base. Vargas fildeó la pelota detrás de la almohadilla, giró rápidamente y, al percatarse de que el lanzador abridor Ryne Nelson no se desplazaba a cubrir la base, salió corriendo a toda velocidad con la firme esperanza de ganarle la carrera al corredor. No lo logró, y el impacto frontal a máxima potencia hizo que ambos jugadores salieran despedidos por el aire, cayendo aparatosamente en lados opuestos de la inicial.
Un silencio sepulcral se apoderó de los miles de aficionados presentes en el estadio mientras ambos atletas se retorcían de dolor en la tierra, provocando la entrada urgente de los cuerpos médicos de ambos equipos. Vargas y Muncy permanecieron tendidos en el terreno durante varios minutos antes de reincorporarse y dirigirse lentamente hacia sus respectivos dugouts.
“Es el tipo de cosas que ves en un campo de béisbol cuando dos jugadores quedan tirados en la tierra después de intentar una jugada con el máximo esfuerzo”, opinó el mánager de los Diamondbacks, Torey Lovullo. “Es duro de ver, pero afortunadamente ambos salieron caminando del campo”.
Evaluaciones médicas y el reporte de los dirigentes
Max Muncy se retiró del encuentro con serias dificultades para respirar profundamente y fue sometido de inmediato a una rigurosa evaluación bajo el protocolo de conmoción cerebral de Major League Baseball. El mánager de los Dodgers, Dave Roberts, señaló que el antesalista no jugaría este viernes contra los Angelinos de Los Ángeles —un compromiso para el que ya tenía pautado un día de descanso—, pero confía en que pueda estar disponible durante el fin de semana.
“De verdad espero que Vargas esté bien; le mandé un mensaje”, manifestó Muncy a los reporteros tras asegurar que se encontraba golpeado pero estable. “Fue una mala situación; parece que ninguno de los dos sabía hacia qué lado ir en la línea”.
Por su parte, el venezolano Ildemaro Vargas sufrió fuertes traumatismos a lo largo de todo el costado izquierdo de su cuerpo, afectando especialmente el muslo, las costillas y la zona del cuello. Las radiografías de emergencia no mostraron fracturas ni problemas graves, y el propio jugador le aseguró a Lovullo que estaría listo para ver acción este viernes de ser necesario. “Siento todo el cuerpo como si me hubiera chocado contra un camión, pero por suerte todos los exámenes y pruebas salieron negativos”, concluyó Vargas, aliviando a la organización tras un suceso que pudo haber sido mucho peor.
