Keiko Fujimori saludaba a sus seguidores durante su mitin de clausura de campaña en Lima, la capital de Perú, en junio. Se ha convertido en la primera mujer electa para ocupar el cargo más alto de Perú.Credit…Anthony Nino De Guzman/Agence France-Presse — Getty Images
LIMA, PERÚ The New York Times y Servicios de Noticias En Línea RD).– Tras una espera marcada por la tensión política y un conteo de infarto, los resultados definitivos oficiales confirman que Keiko Fujimori se ha convertido en la primera mujer electa como presidenta de la República del Perú. La victoria de la líder de Fuerza Popular, de 51 años, marca un hito histórico al devolver al poder al movimiento político fundado por su difunto padre, el expresidente Alberto Fujimori, un cuarto de siglo después del colapso de su administración.
De acuerdo con el escrutinio final publicado por las autoridades del sistema electoral peruano, Fujimori superó a su contrincante de izquierda, Roberto Sánchez, por una diferencia mínima de apenas 49,641 votos, poniendo fin a una de las contiendas electorales más cerradas y polarizadas en los 204 años de historia de la nación andina. Se espera que el máximo tribunal electoral emita la certificación oficial del resultado definitivo este viernes.
El voto en el exterior definió la balanza
La victoria de Fujimori encierra una particularidad estadística sin precedentes: se convirtió en la primera mandataria peruana en ganar la jefatura del Estado a pesar de haber recibido menos sufragios dentro del territorio nacional que su oponente. El factor determinante que inclinó la balanza a su favor fue el respaldo masivo de la diáspora peruana que pernocta en el extranjero, principalmente en los Estados Unidos y Europa, comunidades que emigraron durante las crisis económicas y la violencia de las décadas pasadas.
A pesar de que los observadores internacionales y las juntas locales validaron la transparencia del proceso, el candidato de izquierda, Roberto Sánchez, declaró que se negará a reconocer el triunfo de su rival, denunciando supuestas manipulaciones en las actas del extranjero, alegatos que han sido rechazados categóricamente por los organismos arbitrales al no contar con evidencias físicas.
“Orden o caos”: Los desafíos de la nueva administración
Al asumir formalmente el cargo el próximo 28 de julio, Fujimori se integrará al bloque de gobernantes conservadores de América Latina, reforzando un notable giro ideológico hacia la derecha en la región que podría alinearse con las políticas hemisféricas de la administración estadounidense de Donald Trump.
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La nueva presidenta heredará una nación fuertemente fracturada, afectada por la inestabilidad institucional, la desconfianza hacia la clase política y un incremento en los índices de delincuencia violenta. Durante su campaña, Fujimori apeló a la consigna de elegir entre el “orden o el caos”, prometiendo restaurar la seguridad ciudadana con la misma política de mano dura e inflexible que caracterizó la lucha de su padre contra las insurgencias armadas en los años noventa. Mientras sus partidarios ven en ella el retorno a un liderazgo firme, sus detractores expresan preocupación ante la posibilidad de un debilitamiento en el Estado de derecho y las instituciones democráticas del Perú.