Redacción Noticiasenlineard
Con una votación de 5 a 4, la decisión permite que Cook continúe en su puesto mientras se lleva a cabo el proceso legal sobre su despido.
Este lunes, la Corte Suprema de Estados Unidos no aprobó la destitución de Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal, por parte del presidente Donald Trump, hasta que termine el juicio sobre su despido.
Con un resultado de 5 a 4, la resolución da la posibilidad a Cook de seguir en su cargo para asegurar que se sigan los procedimientos apropiados antes de cualquier despido, afirmando la “independencia” del banco central frente al control del presidente.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, argumentó que respaldar la acción de Trump convertiría en la práctica la protección de la Reserva Federal contra despidos injustificados —que debe realizarse con una razón válida— en un sistema de empleo sin restricciones; lo cual sería una interpretación incompatible con la legislación aprobada por el Congreso y con la tradición de nuestro país de tener un banco central libre de la influencia política.
Trump destituyó a Cook en agosto, siendo ella la primera gobernadora en ser despedida en los 111 años de existencia de la Reserva Federal (Fed), argumentando su participación en un presunto fraude hipotecario.
Cook demandó su despido porque consideraba que no había “razón válida” para ello.
Además, negó las acusaciones de fraude hipotecario que la acusan de declarar dos casas diferentes como su residencia principal para obtener condiciones preferenciales en una hipoteca.
Un tribunal suspendió la orden hasta que se tomara una decisión final, una suspensión que hoy fue confirmada por el Supremo.
El juez Clarence Thomas, en su opinión en disidencia, calificó el fallo de “incorrecto” aunque expresó “preocupación” porque representara la primera destitución de un presidente en la historia.
La Ley de la Reserva Federal de 1935 prohíbe a un presidente despedir a cualquier miembro de la Junta de la Fed, salvo que exista “causa justificada”, lo cual generalmente se entiende como negligencia o malversación en su puesto.
Esto asegura protección contra interferencias y la politización en las decisiones de política monetaria, aspectos que recientemente han sido cuestionados por las acciones de Trump.