El titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), Wilson Camacho, ha vuelto a utilizar las redes sociales como el antesala de lo que parece ser un nuevo e inminente golpe contra los delitos de cuello blanco en la República Dominicana. En esta ocasión, una escueta pero contundente publicación del magistrado ha encendido de manera inmediata todas las alarmas en el sector salud, apuntando directamente hacia supuestas irregularidades financieras e institucionales en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa).
Sin ofrecer mayores explicaciones ni detalles explícitos, Camacho se limitó a publicar en sus perfiles oficiales la misteriosa cifra “3.0”, la cual estuvo acompañada por una serie de emojis que resultan sumamente reveladores para los analistas judiciales: una ambulancia, un maletín de dinero y unas esposas. Para la opinión pública dominicana, este patrón de comunicación no es nuevo; en ocasiones anteriores, publicaciones similares del procurador adjunto han precedido de forma matemática a los allanamientos y detenciones de las operaciones de gran envergadura penal del Ministerio Público.
El uso del emoji de la ambulancia ha dirigido las miradas del tablero político y social directamente hacia el entorno de la salud pública, cobrando fuerza la hipótesis de que las investigaciones del PEPCA han logrado blindar un expediente robusto sobre malversación de fondos dentro de la principal aseguradora estatal, SeNaSa. Fuentes extraoficiales y sectores que siguen de cerca los procesos judiciales en el país sugieren que esta nueva ofensiva jurídica, bautizada preliminarmente en las redes como la “Operación 3.0”, podría involucrar tanto a exfuncionarios de administraciones pasadas como a proveedores de servicios médicos que habrían participado en desfalcos millonarios contra el erario.
Desde la llegada de la actual gestión de la Procuraduría General de la República, el Ministerio Público ha mantenido una línea de persecución activa contra el desvío de fondos públicos. Las expectativas en los pasillos judiciales se mantienen al máximo, mientras diversos sectores de la sociedad civil exigen que las pesquisas caigan con todo el peso de la ley sobre aquellos que juegan con los fondos destinados a la salud de los ciudadanos más vulnerables. Las próximas horas serán determinantes para confirmar el alcance de los allanamientos que, según la señal de Camacho, ya se encuentran en plena fase de ejecución.