La esposa del merenguero Julián Oro Duro fue sepultada este jueves en el cementerio Cristo Salvador. Mientras su familia la despedía, la Policía informó nuevos hallazgos en la investigación del asalto. Imagen de fuente externa
SANTO DOMINGO ESTE.– Familiares, amigos y allegados dieron el último adiós a Zeneida Socorro Castillo este jueves en el cementerio Cristo Salvador. El cortejo partió de la funeraria Blandino de la avenida Sabana Larga, donde habían sido velados sus restos tras el ataque ocurrido en la vivienda que compartía con el merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro.
Entre quienes la acompañaron estuvo Yiyo Sarante, hermano del artista. Al recordarla, la describió como una persona especial y una consejera para la familia. La despedida estuvo marcada por el dolor de sus seres queridos y por el reclamo de que se esclarezca su muerte.
Castillo murió durante el asalto perpetrado en la residencia de la pareja, en Brisa Oriental VI, Santo Domingo Este. Julián Oro Duro resultó herido. La pérdida de Zeneida permanece en el centro del caso, aun mientras las autoridades avanzan en la recuperación de bienes y en la reconstrucción de lo sucedido.
Dinero y motocicleta recuperados
La Policía Nacional informó que ocupó US$33,690 y RD$196,500 en efectivo, además de relojes, cadenas y otras pertenencias vinculadas, según la institución, al asalto. También recuperó en Los Guaricanos, Santo Domingo Norte, una motocicleta que presume fue utilizada por los atacantes. Cuatro hombres permanecen detenidos mientras la Dicrim y el Ministerio Público continúan las pesquisas.
De acuerdo con el desglose policial, a Kevin Dariel Germán Troncoso le ocuparon US$3,750 y RD$88,000; a Juan Carlos Hernández García, US$240 y RD$30,500; a Phillips Michael Tejeda Vásquez, US$9,800; y a Lawrence Mark Liranzo Marcos, alias “Chiquito”, US$19,900 y RD$78,000, además de varios objetos. Las cantidades suman los totales anunciados por la Policía.
La recuperación de esas evidencias constituye un avance de la investigación, pero todavía corresponde establecer judicialmente cómo se relaciona cada una con el asalto y cuál fue la participación individual de los detenidos. Para la familia, el proceso continúa después del sepelio: esclarecer el crimen de Zeneida y obtener justicia por su muerte.