El Gobierno de la República Dominicana ha depositado de manera oficial ante el Congreso Nacional, vía la Cámara de Diputados, el proyecto de ley del Presupuesto General del Estado para el año próximo. La pieza legislativa, aprobada previamente en el Consejo de Ministros, asciende a la astronómica cifra de RD$2,084,127.4 millones (RD$2.08 billones), pero ha encendido de inmediato las alarmas de los analistas financieros y de la opinión pública al revelar que la necesidad de endeudamiento para el periodo fiscal venidero superará la asignación total destinada a la educación dominicana.
De acuerdo con las estimaciones macroeconómicas plasmadas en el documento, el monto que requerirá el Poder Ejecutivo para cubrir la ejecución presupuestaria asciende a RD$464,126.0 millones, equivalentes al 4.8% del Producto Interno Bruto (PIB). En contraste, la partida conjunta asignada al Ministerio de Educación (Minerd) y al Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) se fijó en RD$392,803.1 millones, lo que representa apenas un 4.1% del PIB. Esta brecha evidencia que el peso del financiamiento público continuará siendo una de las cargas más pesadas para el desarrollo estructural de la nación.
Las autoridades financieras del Estado han precisado que la política de financiamiento se ejecutará de forma consistente con la Estrategia de Deuda a Mediano Plazo 2024-2028. La meta planteada es diversificar las fuentes de recursos y mitigar los riesgos del portafolio en niveles prudentes, recurriendo a emisiones de bonos globales y domésticos, contratos con organismos multilaterales y bilaterales, y la banca comercial internacional. No obstante, las estadísticas revelan una presión creciente: los RD$464,126 millones requeridos significan un incremento de RD$62,358 millones en comparación con el endeudamiento establecido para el presente año fiscal.
El panorama se torna más complejo al observar el comportamiento de los compromisos vigentes. Al cierre del segundo trimestre de este año, la deuda del Sector Público No Financiero (SPNF) se situó en US$67,370.7 millones, lo que representa el 47.9% del PIB nacional. De ese total, el 71.2% corresponde a compromisos externos (US$47,989.7 millones) y el 63.2% se encuentra indexado en moneda extranjera, principalmente en dólares estadounidenses, exponiendo las finanzas del Estado a las fluctuaciones del mercado cambiario internacional.
Para el ejercicio fiscal del próximo año, el Gobierno proyecta ingresos totales por el orden de los RD$1,620,001.4 millones, bajo un contexto de incertidumbre global. Los supuestos oficiales estiman un crecimiento económico superior al 4.7% del PIB, una inflación promedio controlada de 4.5% y un déficit fiscal proyectado en 3.4% (equivalente a RD$327,281.5 millones). A pesar de que la motivación del proyecto asegura orientar la gestión hacia superávits primarios sostenidos para estabilizar la carga de la deuda, la terca realidad de los números indica que gran parte del dinero prestado sigue utilizándose para amortizar pasivos antiguos, limitando el margen de inversión en obras de infraestructura vitales para el pueblo dominicano.