Rachel Apa participaba por primera vez en la tradicional carrera para recaudar fondos destinados a la lucha contra el Parkinson; las autoridades investigan las causas de su fallecimiento. Imagen de cortesía.
NUEVA YORK.— La comunidad deportiva y los participantes del tradicional maratón de Nueva York están de luto tras el fallecimiento de Rachel Apa, una joven de 24 años, residente en Pensilvania, que se desplomó mientras participaba por primera vez en la reconocida competencia.
Apa cayó al suelo en Central Park, cuando se encontraba aproximadamente en el kilómetro 39 de los 42,2 kilómetros del recorrido, a poco más de tres kilómetros de alcanzar la meta, según informó el Departamento de Policía de Nueva York.
La joven fue atendida inmediatamente por personas que se encontraban en el lugar y por el equipo médico de la carrera. Un espectador inició las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), mientras los profesionales de salud continuaron los esfuerzos de reanimación y utilizaron un desfibrilador.
Posteriormente, los servicios de emergencia la trasladaron a un hospital, donde falleció.
La oficina del médico forense de Nueva York informó que investiga las circunstancias y la causa de su muerte.
Posible complicación médica
El padre de la joven, Steve Apa, declaró al periódico The New York Times que su hija había sufrido rabdomiólisis, una afección que provoca la descomposición del tejido muscular y puede liberar sustancias en la sangre capaces de ocasionar daños graves, especialmente en los riñones.
Según su progenitor, Rachel gozaba de excelente salud y estaba participando en su primer maratón.
La joven trabajaba como gerente de producto en el sector de tecnología industrial y había sido jugadora universitaria de hockey sobre césped. También acababa de comenzar una maestría en la Universidad Charleston Southern.
Corría por una causa benéfica
Rachel Apa participaba en la competencia con el propósito de recaudar fondos para la investigación y lucha contra la enfermedad de Parkinson, en honor a su abuelo, quien falleció en 2022 después de padecer esa condición.
Su campaña, denominada Parkinson’s Champions y patrocinada por la Fundación Parkinson, tenía una meta inicial de 4,000 dólares. Tras conocerse su fallecimiento, las donaciones aumentaron considerablemente y superaron rápidamente el objetivo establecido.
En su página de recaudación, Rachel había explicado que su abuelo le enseñó a mantenerse activa, superar sus propios límites y aceptar los desafíos, principios que contribuyeron a desarrollar su pasión por el deporte.
Una despedida en medio de una jornada histórica
El fallecimiento de la joven ocurrió durante una edición especial del maratón de Nueva York, que conmemoró los 50 años de su tradicional recorrido por los cinco distritos de la ciudad.
La competencia registró una participación récord de aproximadamente 61,000 corredores.
New York Road Runners, organización sin fines de lucro responsable del evento, expresó su profundo pesar por la muerte de Apa y manifestó sus condolencias a sus familiares, amigos y a toda la comunidad de corredores.
También se pronunciaron la empresa TE Connectivity, donde trabajaba la joven, la Universidad de Bucknell, institución de la que se graduó en 2024, y USA Field Hockey, organismo rector de esa disciplina deportiva en Estados Unidos.
Michaela Nicholas, una trabajadora social clínica que presenció el momento en que Rachel se desplomó, relató que intentó acompañarla y darle ánimo mientras otras personas realizaban las maniobras de reanimación.
«Le tomé la mano a Rachel, hablé con ella y le dije que no estaba sola, que era amada, y recé por ella», recordó.
La muerte de la joven ha generado numerosas muestras de solidaridad y ha convertido su participación en el maratón en un homenaje a su abuelo y a la causa benéfica que decidió apoyar.