SANTO DOMINGO, RD.– El astro del fútbol mundial, Lionel Messi, volvió a dictar cátedra sobre el césped estadounidense. En una noche electrizante escenificada en el Mercedes-Benz Stadium, el astro argentino cargó sobre sus hombros la ofensiva del Inter de Miami para sellar una contundente victoria como visitante por 3-1 frente al Atlanta United, en una vibrante jornada correspondiente a la temporada regular de la Major League Soccer (MLS).
La escuadra dirigida técnicamente por el estratega Cristian “Kily” González supo sortear la intensa presión inicial ejercida por el conjunto local, que actualmente es conducido por el conocido director técnico Gerardo “Tata” Martino. Cuando el reloj agonizaba en el primer tiempo, el atacante argentino naturalizado mexicano Germán Berterame abrió el marcador al minuto 45 con un soberbio testarazo tras recibir una perfecta habilitación del artillero uruguayo Luis Suárez, enviando al Inter al descanso con la mínima ventaja en la pizarra.
Sin embargo, el verdadero espectáculo reservado para la fanaticada llegó en la parte complementaria. Tras una sensacional intervención del guardameta visitante Dayne St. Clair, quien ahogó el grito de gol de Miguel Almirón en el arranque del segundo tiempo, se desató la tormenta albiceleste. Lionel Messi facturó un doblete de antología en un frenético tramo de apenas cuatro minutos, sepultando cualquier aspiración de remontada del cuadro local.
El primer destello del “Diez” llegó al minuto 56, tras una vistosa jugada individual iniciada en la medular del terreno que concluyó en una vistosa doble pared con Berterame, permitiéndole a Messi definir de forma rasa entre las piernas del guardameta Lucas Hoyos para colocar el provisional 2-0. Sin dar tiempo a que los locales asimilaran el impacto, al minuto 60, la leyenda rosarina aprovechó una veloz transición comandada por Suárez, eludió la marca del defensor Júnior Alonso mediante una vistosa gambeta y decretó el demoledor 3-0 en el electrónico. El Atlanta United logró descontar al minuto 89 por la vía del tiro penal ejecutado por Fafà Picault, pero el daño ya era irreversible.
Con estos dos goles, Messi alcanzó la notable cifra de 25 goles en la temporada regular, afianzándose firmemente como el máximo artillero en la carrera por la Bota de Oro de la MLS. Asimismo, el capitán de las Garzas elevó la sumatoria global de su histórica trayectoria a los 936 goles oficiales, al tiempo que acumula 40 aportaciones directas de gol en el año, colocándose a tan solo nueve contribuciones de igualar el récord absoluto establecido por el mexicano Carlos Vela en la campaña de 2019.