HIGÜEY, LA ALTAGRACIA.– En un movimiento estratégico destinado a transformar de manera estructural la seguridad en la provincia de mayor dinamismo turístico del país, el presidente de la República, Luis Abinader, encabezó este viernes el lanzamiento oficial de la segunda fase de expansión del Nuevo Modelo de Servicio y Patrullaje Policial (MSPP). La iniciativa, que marca un hito en el proceso de reforma e institucionalidad civil, introduce de inmediato a 990 agentes policiales fuertemente entrenados y equipados, con la misión de optimizar las labores de prevención del delito, estrechar los lazos de proximidad con la ciudadanía y elevar la capacidad de respuesta ante emergencias.
El imponente acto protocolar se desarrolló en la explanada frontal de la emblemática Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, un escenario simbólico donde se dieron cita las principales autoridades civiles, militares y eclesiásticas de la región. El nuevo esquema operativo no es una medida aislada; representa una reorganización territorial profunda y científica que segmentará el patrullaje en 84 cuadrantes y 39 corredores viales, distribuidos minuciosamente en siete departamentos policiales de alta complejidad: Verón, Higüey, Villa Cerro, La Otra Banda, El Hoyo de Friusa, Bayahíbe y San Rafael del Yuma. Las autoridades confirmaron que este escalamiento forma parte de un cronograma progresivo que contempla impactar un total de 24 departamentos policiales a nivel nacional durante el transcurso del año 2026.
Durante su discurso de apertura, la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, expresó su profundo agradecimiento al presidente Abinader por asumir la transformación de la uniformada como una auténtica prioridad de Estado. Raful enfatizó que este modelo rompe con las viejas estructuras de la vigilancia improvisada para dar paso a protocolos claros sustentados en el uso de datos fiables y rendición de cuentas constante. “Hoy entregamos una policía que sabe exactamente dónde tiene que estar, a qué hora y para qué”, puntualizó la funcionaria, al tiempo que instó a los agentes a honrar el uniforme sirviendo con dignidad al comerciante que abre temprano, a la señora que acude a interponer una denuncia y a toda la familia altagraciana.
Para validar el impacto positivo de la metodología de cuadrantes, la ministra Raful reveló estadísticas contundentes del monitoreo gubernamental: en las cuatro zonas del país donde el modelo fue implementado previamente como proyecto inicial, los robos reportados experimentaron una drástica reducción del 35% entre los meses de enero y julio, lo que se traduce directamente en 1,046 delitos menos en dichas demarcaciones. Ante el vertiginoso crecimiento demográfico, económico y hotelero de La Altagracia, la titular reafirmó que la seguridad pública de la región debe expandirse con la misma velocidad y eficiencia.
Por su parte, el director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael García, manifestó que la reforma en la provincia dejó de ser una promesa de campaña para convertirse en una realidad palpable sobre el terreno. García subrayó que el proceso ha alcanzado un nivel de madurez doctrinario, operativo y estructurado que se conecta de manera directa y fluida con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1. Asimismo, hizo un llamado de empoderamiento y carácter a los hombres y mujeres bajo su mando para combatir el crimen con firmeza, pero bajo un marco innegociable de respeto irrestricto a la Constitución de la República, los derechos humanos y la dignidad.
Un pilar fundamental de este despliegue radica en el diagnóstico previo realizado en cada localidad para subsanar carencias de personal, movilidad y equipamiento técnico. En el plano de la profesionalización, más de 1,000 agentes adscritos a la Dirección Regional fueron capacitados exhaustivamente en el Sistema Táctico Básico Policial (SITAB), recibiendo formación especializada en abordaje ciudadano pacífico, actuación táctica segura, toma de decisiones bajo presión, resiliencia policial y el uso legal y proporcional de la fuerza.
La invocación religiosa y la bendición formal del nuevo contingente de seguridad y sus respectivas unidades de transporte estuvieron a cargo del obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte. En la mesa de honor y supervisión del evento estuvieron presentes, de igual modo, la gobernadora civil de la provincia, Daysi Francisca de Óleo, y el comisionado para la Reforma Policial, general retirado de la Policía Nacional, consolidando el respaldo institucionalizador a una provincia clave para el desarrollo económico y la proyección internacional de la República Dominicana.