El presidente Luis Abinader es abrasado con fervor, por un munícipe, durante el lanzamiento, este sábado en San José de Ocoa, del programa “Fogones por leña”. Imagen de fuente externa.
Rancho Arriba, San José de Ocoa.– El presidente Luis Abinader encabezó este fin de semana en este municipio el lanzamiento oficial del programa “Fogones por leña”, una iniciativa de corte socioambiental que contempla la entrega de estufas, enseres del hogar y electrodomésticos para beneficiar en su primera etapa a unas 1,500 familias de escasos recursos residentes en las zonas montañosas de esta demarcación.
El objetivo central expuesto por el Poder Ejecutivo es erradicar de forma fáctica el uso del carbón vegetal y la tala indiscriminada de árboles en los bosques nacionales, protegiendo de manera directa las cuencas hidrográficas de los ríos. Para garantizar la sostenibilidad del proyecto y evitar que las familias rurales vuelvan a los métodos tradicionales de cocción, el mandatario anunció que todos los beneficiarios del programa serán incorporados de forma automática y mensual al subsidio del Bono Gas. Asimismo, el gobernante adelantó que el plan será expandido a nivel nacional, teniendo como próximos destinos las zonas montañosas de Santiago Rodríguez, San Juan y Azua.
El reto del Bono Gas frente a la inflación y la mafia del carbón
Para la redacción de Noticias En Línea RD, el lanzamiento de “Fogones por leña” plantea una loable intención ambiental que choca de frente con las debilidades estructurales de la política de asistencia social y el descontrol en la distribución de los subsidios estatales. Entregar 1,500 estufas en Rancho Arriba resulta un ejercicio cosmético estéril si el Gobierno central no logra garantizar la regularidad y el aumento del monto del Bono Gas en un contexto de sofocante costo de la vida, donde llenar un cilindro de GLP se ha convertido en una odisea financiera para los campesinos dominicanos.
“Será un programa nacional en todas nuestras montañas, especialmente en las cuencas de los ríos. Hoy iniciamos aquí y seguiremos en Santiago Rodríguez, San Juan y las montañas de Azua”, prometió Abinader, quien aprovechó el viaje para inaugurar el techado del Centro Educativo William Radhamés Encarnación junto al senador Aneudy Sención, obra que impactará a 665 estudiantes de secundaria.
Sin embargo, los analistas ecológicos advierten que el verdadero pulmón de la deforestación nacional no se detiene regalando electrodomésticos, sino desmantelando las poderosas estructuras mafiosas que operan impunemente el tráfico de carbón vegetal hacia el mercado haitiano. Dejar la supervivencia de los bosques en manos de un subsidio que muchas veces sufre retrasos burocráticos en las transferencias del Estado podría empujar a los beneficiarios a guardar las estufas nuevas en sus armarios y volver a encender los tizones, evidenciando la necesidad de pasar del discurso asistencialista a un verdadero régimen de consecuencias penales contra los destructores de los parques nacionales de la República Dominicana.