Un perro de rescate del equipo argentino de búsqueda y salvamento busca cuerpos entre los escombros de un edificio colapsado en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela, el 28 de junio de 2026.AFP
CARACAS, Venezuela.– Un sismo de magnitud 4.6 sacudió nuevamente a Caracas y al vecino estado de La Guaira a primeras horas de la mañana de este lunes, sembrando el pánico entre la población y obligando a la suspensión temporal de las labores de búsqueda de sobrevivientes. El evento telúrico es el movimiento secundario más intenso registrado en la zona norte del país desde el pasado miércoles, cuando el doble terremoto de 7.2 y 7.5 magnitudes sepultó bajo los escombros a comunidades enteras.
El temblor se produjo poco después de las 07:00 horas locales (11:00 GMT), provocando que miles de ciudadanos abandonaran sus hogares y bajaran a las calles ante el temor de nuevos colapsos estructurales en las edificaciones que ya se encuentran severamente sentidas por la catástrofe inicial.
Alarma generalizada en la zona de desastre
Periodistas de agencias internacionales apostados en la capital venezolana y en la franja costera constataron el fuerte impacto del temblor. +”Se sintió bastante fuerte, la tierra se movió de forma violenta y reactivó el miedo de que las paredes que quedaron resentidas se nos vengan encima”,+ relató a la agencia AFP Ismael Díaz, un residente del estado La Guaira.
El sismo ocurre a casi cinco días del desastre principal, cuyo balance provisional de víctimas fatales ya ronda las 1,500 personas, además de miles de ciudadanos heridos y desaparecidos.
Impacto en las labores de búsqueda en Caraballeda
La réplica de este lunes añade una severa complejidad técnica e inseguridad para las brigadas de rescate internacionales que operan a contrarreloj. En localidades como Caraballeda, en La Guaira, equipos especializados de búsqueda y salvamento —incluyendo unidades caninas del contingente de rescate de Argentina— se encontraban peinando los escombros de edificios multifamiliares colapsados en busca de cuerpos y sobrevivientes atrapados.
La inestabilidad del terreno provocada por el sismo de 4.6 ha obligado a los ingenieros estructurales a evaluar de emergencia los perímetros de trabajo, dado que las réplicas amenazan con generar desprendimientos adicionales en las placas de concreto que aún sostienen bolsas de aire donde se presume hay personas con vida. Las autoridades geológicas venezolanas advirtieron que la liberación de energía continuará durante los próximos días, por lo que instaron a mantener activados los protocolos de evacuación inmediata.