Redacción Noticiasenlineard
SANTO DOMINGO, RD.- En el ojo de la tormenta pública. Un riguroso informe reveló que la República Dominicana ha comprometido la astronómica suma de US$ 2,618.5 millones a través de 10 millonarios contratos de préstamos internacionales aprobados entre los años 2019 y 2026.
Los cuantiosos recursos financieros, gestionados con importantes organismos multilaterales como el BID y el Banco Mundial, se concentran de manera estricta en dos ejes críticos para la población: seguridad vial y el sistema de agua potable y saneamiento.
Movilidad y megaproyectos en la mira
Para el renglón de transporte y movilidad se han destinado US$ 1,660 millones. Entre las partidas más pesadas se encuentran el millonario financiamiento de US$ 250 millones otorgado por el BCIE para ejecutar la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, sumado a otros US$ 510 millones estructurados para la megaobra del Monorriel de Santiago.
Por su parte, el sector de agua potable y alcantarillado registra compromisos por US$ 959 millones. El contrato individual más alto de este bloque corresponde a un masivo programa de US$ 400 millones del BID diseñado para intervenir las redes de Punta Cana-Bávaro bajo la estricta responsabilidad del INAPA.
¿Dónde está el dinero? Proyectos en el limbo
A pesar del enorme impacto de estas cifras en la deuda pública nacional, el informe enciende las alarmas al confirmar que gran parte de los préstamos autorizados en lo que va de 2026 se mantienen todavía en pañales. Varias de estas partidas millonarias siguen atrapadas en lentas fases burocráticas de licitación, diseños de ingeniería o simples trámites de contratación inicial, por lo que el beneficio real aún no llega a las calles dominicanas.