El expresidente Leonel Fernández presenta estadísticas económicas y gráficos financieros durante la reciente emisión de "La Voz del Pueblo", donde responsabilizó al gobierno del PRM por la crisis actual. (Foto: Fuente externa / NoticiasEnlineaRD)
Por NoticiasEnlineaRD
SANTO DOMINGO. – El expresidente de la República y líder del partido Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, afirmó este martes que la actual crisis económica que golpea a la República Dominicana no se debe al conflicto bélico en Medio Oriente, al cual calificó como un “chivo expiatorio”, sino a las políticas de improvisación, endeudamiento descontrolado y aumento del gasto corriente con fines electorales implementadas por el gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Durante una nueva emisión de la plataforma “La Voz del Pueblo”, Fernández denunció una profunda “incongruencia” en el discurso de austeridad de las autoridades. Señaló que mientras el Poder Ejecutivo anuncia medidas de contención económica, las estadísticas oficiales reflejan un incremento desmedido en la plantilla estatal, los subsidios ineficientes y los gastos operativos que contradicen la supuesta prudencia fiscal.
Una economía basada en deuda y gasto corriente
Apoyado en gráficos y estadísticas económicas, el líder opositor demostró que entre los años 2019 y 2025, el gasto público en el país se elevó en un alarmante 87.5 %, superando notablemente la tasa de inflación acumulada en ese mismo periodo. Fernández detalló que la mayor parte de estos fondos estatales se destinó al gasto corriente, dejando rezagado el gasto de capital, que es el que financia las obras de infraestructura e inversión productiva.
Uno de los puntos más críticos de su exposición fue el comportamiento de la deuda del sector público no financiero. Según los datos presentados por Fernández, el compromiso crediticio del país escaló de 38,575 millones de dólares en junio de 2020 a más de 66,000 millones de dólares a marzo de 2026. “La crisis existía antes de la guerra en Medio Oriente y es una crisis provocada por la ineficiencia. Los intereses de la deuda casi se duplicaron en los últimos seis años”, enfatizó el presidente de la Fuerza del Pueblo.
Asimismo, criticó las transferencias hacia las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE). Sostuvo que a pesar de los millonarios subsidios inyectados al sector eléctrico, las pérdidas de las distribuidoras han seguido en aumento debido a la falta de planificación en el sistema.
La economía real: Testimonios de la crisis
Para contrastar el discurso oficial de estabilidad con la realidad de la población, “La Voz del Pueblo” contó con la participación de microempresarios y profesionales independientes que describieron el impacto de la inflación en sus sectores:
Sector Médico: El dentista Francisco Gómez, con más de 40 años de ejercicio profesional, denunció que sus costos de operación se han disparado. “La tarifa de electricidad se ha triplicado. Además, los apagones y las interrupciones dañaron uno de mis equipos médicos valorado en miles de dólares, sumado al alza significativa del agua”, relató Gómez.
Pudiera interesar: Según su análisis, el PRM podría ofrecerle “50 alcaldías, 75 curules y 10 senadurías al PLD”, mediante un acuerdo parcial
Sector Belleza: Lili Martínez, propietaria de varios salones de belleza, expresó con tristeza el colapso del margen de ganancia para las pequeñas empresas. “Antes, de 100,000 pesos de inversión se obtenían 50,000 de ganancia, hoy prácticamente no queda nada debido al aumento de impuestos y el costo de los productos”, afirmó.
Sector Comercio: Jesús Mejía, comerciante del sector popular de Cristo Rey y propietario de una panadería, advirtió sobre el precio prohibitivo de la harina y la precariedad de los servicios. “Nos envían facturas caras de agua y el servicio solo llega dos veces por semana. Muchos seguimos con los negocios abiertos por vergüenza, para no tener que cerrarlos”, confesó, alertando también sobre el auge de la criminalidad.
Fernández concluyó señalando que la economía dominicana requiere con urgencia de planificación, claridad y políticas de desarrollo estructural, advirtiendo que continuar por la vía del gasto corriente y el endeudamiento hipotecará el futuro de los ciudadanos en los años venideros.