Redacción Noticiasenlineard
Cientos de manifestantes se concentran en el emblemático espacio de Santo Domingo para expresar su rechazo al nuevo Código Penal y exigir justicia por los recientes excesos policiales.
El sonido metálico de las ollas, las consignas de indignación y el ondear de la bandera tricolor volvieron a adueñarse de la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Luperón. En una jornada que emula las históricas movilizaciones cívicas del año 2020, cientos de ciudadanos se concentraron la noche de este viernes en la emblemática Plaza de la Bandera de Santo Domingo para manifestar su rotundo rechazo a las disposiciones del nuevo Código Penal y exigir reformas profundas en materia de derechos civiles y seguridad ciudadana.
La movilización, que inició de manera espontánea en las plataformas digitales y fue impulsada por activistas sociales y figuras de la escena urbana como la rapera Melymel, reunió a profesionales, estudiantes y familias completas procedentes de diversos sectores de la capital. Los manifestantes centran sus demandas en la modificación de los artículos 208 y 210 de la reforma penal —pautada para entrar en vigencia el próximo seis de agosto— tras considerar que las tipificaciones de difamación e injuria en entornos virtuales representan una “ley mordaza” que vulnera la libre expresión y restringe la difusión de videos de alto interés público.
El ambiente de protesta pacífica se vio agudizado por la persistente ola de indignación popular derivada de los recientes excesos letales de la Policía Nacional, de manera específica el homicidio del joven Darlin Mercado en el sector de Herrera. Los congregados portaron pancartas con mensajes alusivos a la transparencia institucional y el cese de la impunidad judicial, mientras hacían sonar sus utensilios de cocina en dirección a las sedes de la Junta Central Electoral (JCE) y el Tribunal Constitucional, instituciones que flanquean el monumento patrio.
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Ante la masiva concurrencia, la Policía Nacional y la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) desplegaron un riguroso dispositivo de seguridad y desvíos viales en todo el perímetro circundante para garantizar el orden público y salvaguardar la integridad de los manifestantes. Los voceros de los movimientos civiles organizadores advirtieron que la concentración en la Plaza de la Bandera constituye apenas el inicio de una escalada de protestas pacíficas y cacerolazos que pretenden extender hacia las principales provincias del país y hacia los puntos de concentración de la diáspora dominicana en el exterior, en caso de no recibir una respuesta resolutiva por parte del Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional.