Ante la ONU, la presidenta encargada anunció conversaciones con sectores de la oposición y agradeció a Donald Trump el acercamiento entre Caracas y Washington. Su discurso planteó compromisos políticos, aunque no precisó un calendario electoral, este miércoles 23 de septiembre de 2026. Crédito: Frank Franklin II | AP
NUEVA YORK.– Delcy Rodríguez llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas una promesa que concentra la atención sobre el futuro de Venezuela: habrá elecciones. La presidenta encargada aseguró que su Gobierno inició un diálogo con sectores opositores para preparar el proceso y ofreció condiciones de participación para todas las fuerzas políticas. No anunció cuándo se votará.
Rodríguez presentó la convocatoria electoral como parte de una transformación que describió como institucional y verificable. Sostuvo que la competencia debe desarrollarse en igualdad de condiciones y que las instituciones estarán preparadas para garantizar un proceso inclusivo y transparente. Al referirse al momento de celebrarlo, dejó la definición abierta al afirmar que el pueblo venezolano determinará cuándo corresponde hacerlo. Tampoco identificó en su discurso a los sectores opositores que participan en las conversaciones.
Esa ausencia de fecha marca el alcance del anuncio. Rodríguez expuso una intención política y ofreció garantías; el siguiente paso será conocer un calendario, las condiciones concretas de participación y los mecanismos con que se verificará su cumplimiento.
El acercamiento con Washington
En otro tramo de su intervención, Rodríguez agradeció al presidente estadounidense, Donald Trump, la disposición de su Gobierno a retomar las relaciones diplomáticas y la cooperación con Venezuela. Dijo que ambos países trabajan mediante el diálogo en asuntos de energía, seguridad, crimen transnacional y economía. Sus palabras se produjeron después del encuentro presencial que ambos sostuvieron en Nueva York, al que la mandataria atribuyó carácter histórico.
Rodríguez también destacó un acuerdo energético bilateral que calificó como uno de los mayores suscritos entre los dos países y sostuvo que contribuirá al equilibrio del suministro en el hemisferio. Su discurso, sin embargo, no detalló los términos de participación estadounidense en la explotación petrolera ni ofreció cifras que permitan evaluar el alcance del convenio.
La mandataria vinculó la reconstrucción económica con la recuperación de la confianza en las instituciones y con la posibilidad de que los venezolanos residentes en el exterior regresen al país. Tampoco mencionó a Nicolás Maduro durante su intervención.
El discurso abrió así dos expectativas que deberán medirse por hechos: la celebración de elecciones con garantías para todas las fuerzas políticas y los resultados concretos del nuevo vínculo con Estados Unidos. Por ahora, la promesa electoral sigue sin fecha.