Barahona, R.D. – El Poder Ejecutivo entregó finalmente los trabajos de remozamiento y ampliación del Hospital Regional Materno Infantil Dr. Jaime Sánchez en Villa Central, una obra cuya inversión superó los RD$494 millones entre infraestructura y equipamiento, pero que llega al sur del país tras años de parálisis constructivas y persistentes denuncias comunitarias por la falta de atención médica especializada.
Una entrega bajo la sombra de la parálisis
El remozamiento de este centro de salud ha sido uno de los proyectos más cuestionados por los comunitarios y gremios de salud de Barahona. Los trabajos sufrieron múltiples interrupciones y retrasos que obligaron a las mujeres embarazadas y pacientes pediátricos a depender de las saturadas instalaciones del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, elevando el riesgo clínico en partos de alta complejidad en toda la Región Enriquillo.
Recomiendo leer: Personal médico advierte que, en determinados momentos, la capacidad instalada se ve comprometida, obligando a reorganizar recursos
Aunque las autoridades del Servicio Nacional de Salud (SNS) informaron que el centro ahora cuenta con 48 camas de internamiento, 15 unidades de cuidados intensivos y áreas de diagnóstico avanzadas (como mamografía y sonografía), el gran reto de la infraestructura será garantizar el personal médico especialista y el suministro constante de insumos, fallas estructurales que históricamente afectan a los hospitales de la periferia del país.
Promesas pendientes en la red hospitalaria del Sur
La entrega de la maternidad Jaime Sánchez ocurre en un escenario donde el gasto de bolsillo en salud para las familias vulnerables de la región sigue siendo crítico. Durante el mismo acto, el gobierno se vio en la obligación de reconocer que los hospitales municipales de Paraíso, Vicente Noble y Enriquillo todavía permanecen sin concluir, arrastrando años de retraso y promesas de terminación que mantienen a esas comunidades en un virtual aislamiento sanitario.
Asimismo, los proyectos de ampliación en la provincia suman un presupuesto asignado que supera los RD$767 millones, incluyendo un futuro hospital oncológico pautado para finales de año, cuyas obras civiles apenas inician y ya enfrentan el escepticismo de los sectores sociales locales debido al historial de obras estatales inconclusas en la zona.
