Kylian Mbappé, tras marcar un gol, en el partido contra Turquía en la liga de naciones, se sentó en el césped sujetándose la pierna izquierda a la altura de la rodilla y, en cuestión de minutos, Zidane tuvo que sustituirlo. Imagen de la AGENCIA AP
París.– El esperado estreno de Zinedine Zidane en el banquillo de la Selección de Francia se tiñó de dramatismo y preocupación global. Pese a arrancar su ciclo con una victoria 1-0 como visitante frente a Turquía, las alarmas de la industria del fútbol se encendieron de inmediato cuando su máxima superestrella, Kylian Mbappé, cayó lesionado sobre el césped apenas instantes después de haber convertido el gol del triunfo en el Kocaeli Stadium de İzmit.
El histórico gol llegó en el minuto 54, cuando Michael Olise (máximo asistente del Mundial 2026) filtró un pase quirúrgico para que Mbappé, el máximo artillero en la historia de las Copas del Mundo, definiera con un disparo raso. Sin embargo, la celebración se congeló de golpe: el delantero se sentó en el terreno sujetándose la rodilla izquierda, obligando a Zidane a realizar una sustitución médica de emergencia que mantiene en vilo al Paris Saint-Germain y a todo el país.
El laboratorio de “Zizou” y el caos en el terreno
Zidane apostó por un agresivo esquema táctico 4-3-3 en su primera alineación oficial, colocando a Mbappé por la banda izquierda, al candidato al Balón de Oro Ousmane Dembélé como falso nueve por el centro, a Olise por la derecha y al jugador del Manchester City, Rayan Cherki, liderando la medular.
Aunque el juego lució trabado por las deplorables condiciones del césped turco, las individualidades salvaron el debut. El arquero galo Mike Maignan sostuvo el arco con una espectacular atajada a una mano ante un cabezazo de İsmail Yüksek, mientras que el guardameta turco, Uğurcan Çakır, terminó expulsado en el minuto 87 tras cortar con el brazo fuera del área un remate con sello de gol de Bradley Barcola.
La crisis de Italia no toca fondo; Suecia y Ucrania imponen su ley
El panorama internacional de la jornada dejó otras notas críticas y giros sorpresivos en los distintos grupos del torneo europeo:
El fantasma italiano; tras el histórico fracaso de perderse tres Mundiales consecutivos, el regreso del técnico Roberto Mancini a la Azzurra inició con el pie izquierdo. Italia cayó goleada 2-0 ante Bélgica en un semivacío Stadio Olimpico de Roma (solo 47,155 espectadores). Los goles belgas fueron obra del nuevo fichaje del PSG, Mika Godts (minuto 20), y de una joya individual de Dodi Lukébakio tras recorrer media cancha.
Hazaña de Irlanda del Norte; en la Liga B, los hermanos Charles firmaron una jornada histórica en Tbilisi para vencer 1-0 a Georgia. El portero menor, Pierce Charles, se vistió de héroe al atajarle un penal a Khvicha Kvaratskhelia (estrella del PSG que vive una alarmante sequía goleadora), permitiendo que en el tiempo añadido su hermano, Shea Charles, anotara el gol del triunfo.
Resultados de peso; Suecia derrotó 2-1 a Rumania con goles de sus artilleros de la Premier League, Alexander Isak (Liverpool) y Viktor Gyökeres (Arsenal). Por su parte, Ucrania venció 1-0 a Hungría con gol de Danylo Sikan, mientras que la Polonia de Robert Lewandowski firmó un opaco empate 0-0 ante Bosnia y Herzegovina.