NUEVA YORK.– Tras intensas jornadas de negociaciones que incluyeron acalorados debates políticos y firmes reclamos comunitarios para evitar recortes a los programas sociales destinados a las familias vulnerables, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, y la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, anunciaron de manera oficial un acuerdo definitivo para el presupuesto municipal del próximo año fiscal, el cual asciende a la histórica suma de 125,800 millones de dólares.
El pacto económico, sellado antes del plazo legal del 1 de julio, se presenta como una hoja de ruta enfocada en la “responsabilidad fiscal” para encarar la crisis de habitabilidad que golpea a la metrópolis. Entre los puntos más neurálgicos aprobados a última hora, las autoridades cedieron ante las demandas de los defensores de los derechos civiles al autorizar una inyección multimillonaria de fondos para vales de vivienda, subsidios al transporte público, asistencia legal para comunidades inmigrantes y educación preescolar, acordando paralelamente congelar y no aumentar la plantilla actual del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD).
Blindaje a la vivienda y asistencia legal a inmigrantes
El plan de gastos aprobado destina un paquete de 175 millones de dólares para el año fiscal 2027 y un financiamiento permanente incorporado de 125 millones de dólares a partir del año fiscal 2028, con el objetivo exclusivo de ampliar el acceso a los vales de alquiler del programa CityFHEPS. Esta reforma busca proteger de los desalojos a miles de neoyorquinos de bajos ingresos o en situación de desamparo que anteriormente quedaban fuera de los criterios de elegibilidad. Como parte del acuerdo, la alcaldía se comprometió a retirar las demandas judiciales que impugnaban estas reformas y autorizó una partida de 7.5 millones de dólares para la reparación urgente de apartamentos vacíos bajo la administración de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA).
Asimismo, frente al panorama migratorio, el presupuesto integró 86.4 millones de dólares orientados a respaldar de manera directa a las organizaciones de asistencia legal y defensores públicos de los inmigrantes, compensando la pérdida de las subvenciones federales y blindando la estructura de servicios jurídicos para las familias extranjeras.
Ampliación masiva del transporte y educación
En materia de transporte masivo, el programa de descuentos “Tarifas Justas” (Fair Fares) para el uso de trenes y autobuses de la MTA recibió una inyección adicional de 54 millones de dólares, sumándose a los 120.6 millones asignados previamente. Con este ajuste, el límite de elegibilidad de los beneficiarios se eleva del 150% al 200% sobre el nivel federal de pobreza, permitiendo que unos 340,000 residentes adicionales viajen a mitad de precio, elevando la cifra global de beneficiarios a 1.3 millones de neoyorquinos. El presupuesto añade también 700,000 dólares para un plan piloto de tarjetas OMNY destinadas a estudiantes de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY).
Por otra parte, se asignaron 79.1 millones de dólares para restaurar por completo el financiamiento de instituciones culturales, parques y la red de bibliotecas públicas, introduciendo además un programa innovador que depositará una inversión de 1,000 dólares en una cuenta de ahorros universitarios para cada niño que ingrese al nivel de kínder en el sistema de escuelas públicas de Nueva York.
Reacciones políticas y comunitarias
Al defender el proyecto, el alcalde Mamdani puntualizó que a pesar de haber heredado un déficit fiscal inicial de unos 5,200 millones de dólares producto de subestimaciones de administraciones pasadas, se logró equilibrar la balanza sin recurrir a políticas de austeridad extrema. “Protegimos los servicios de los que dependen los neoyorquinos, al tiempo que devolvíamos la honestidad a las finanzas de la ciudad”, subrayó el ejecutivo municipal.
En esa misma línea, el concejal de origen dominicano Shaun Abreu, líder de la mayoría demócrata en el cuerpo legislativo y férreo defensor de las minorías vulnerables, calificó el presupuesto como un salvavidas directo para la clase trabajadora. “Los neoyorquinos se ven presionados desde todos los frentes, ya sea por el pago del alquiler o por el costo de trasladarse al trabajo. Ampliar el acceso a vales de vivienda y asegurar que el costo del metro no sea un obstáculo para estudiar o conservar el empleo demuestra que elaboramos un presupuesto que aborda esa presión con seriedad”, enfatizó el legislador de origen latino.
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El anuncio fue recibido con aplausos por entidades civiles como la Junta de Acción Familiar y organizaciones aliadas de movilidad como Transportation Alternatives, dirigidas por Ben Furnas, quienes catalogaron las inversiones en vivienda social y el subsidio de la tarjeta OMNY como conquistas históricas para la estabilidad familiar a largo plazo.
