SAN FRANCISCO DE MACORÍS. Antes de desatar su furia jonronera en los diamantes de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), el cotizado jardinero de los Tigres del Licey, Kevin Alcántara, soñaba con una vida sobre el chevrón de las pistas de atletismo. A los 10 años de edad, el nativo de Santo Domingo entrenaba los 100 metros planos en las instalaciones de la Fuerza Aérea Dominicana, idolatrando a la leyenda Usain Bolt con la firme ilusión de colgarse una medalla olímpica.
Sin embargo, el destino le tenía reservado un uniforme diferente. Al notar su impresionante proyección física y su imponente estatura, su padre decidió encaminarlo hacia el béisbol. Lo que comenzó simplemente como una rutina de acondicionamiento físico terminó por moldear una de las herramientas más temibles del espigado prospecto: una velocidad y explosividad élite en las piernas que hoy combinan a la perfección con la descomunal fuerza de sus muñecas.
Paliza azul guiada por “El Jaguar”
Toda esa combinación atlética quedó de manifiesto el pasado martes por la noche en el Estadio Julián Javier, donde los Tigres del Licey propinaron una demoledora paliza de 14-1 ante los Gigantes del Cibao. Alcántara se convirtió en el verdugo absoluto de la defensiva francomacorisana al firmar una jornada perfecta con el madero, bateando de 3-3 con dos carreras anotadas, cuatro remolcadas y un boleto negociado.
El show ofensivo del jugador perteneciente a los Cachorros de Chicago en el béisbol de las Grandes Ligas inició en la misma segunda entrada, cuando castigó con furia un lanzamiento del abridor norteamericano Austin Goddard para despachar un panorámico cuadrangular solitario por todo el jardín central. No conforme con el daño inicial, “El Jaguar” volvió a rugir en la parte alta del cuarto episodio al repetirle la dosis al relevista zurdo Alex Young con un estacazo de dos carreras que puso la pizarra 3-1, guiando la ruta de la victoria para el conjunto dirigido por Gilbert Gómez.
Abriéndose paso hacia la estelaridad
A sus 24 años de edad, el jardinero dominicano ya ha comenzado a probar el exigente café de las Mayores, habiendo conectado su primer cuadrangular en Grandes Ligas el pasado 3 de agosto de 2026 frente a los Dodgers de Los Ángeles. Tras superar una hernia deportiva que requirió cirugía, Alcántara ha regresado al país completamente saludable y enfocado en consolidar su estelaridad en la exigente pelota invernal dominicana.
Las expectativas sobre su rendimiento en esta temporada de la LIDOM son sumamente altas tras venir de conectar 20 vuelacercas en la sucursal Triple-A de la organización de Chicago. Con su actuación estelar del martes, Alcántara demuestra que la velocidad heredada de las pistas de atletismo ahora sirve para recorrer las bases a ritmo de jonrón.