Denuncian descuentos abusivos: “O resuelven o nos botan”. Imagen de cortesía.
Santo Domingo Este.– Un masivo e indignante conflicto obrero-patronal ha estallado de forma fáctica en el sector de las grandes cadenas de distribución del Gran Santo Domingo. Bajo la consigna de un absoluto e inquebrantable rechazo al maltrato corporativo, decenas de empleados de la cadena de hipermercados Olé declararon un paro de labores indefinido, cerrando los pasillos y las cajas de cobro en franca protesta por el recorte ilegal de sus bonificaciones anuales y un catálogo de descuentos arbitrarios.
La huelga laboral afectó de forma fulminante los accesos comerciales de las sucursales ubicadas en la Ciudad Juan Bosch y el sector Los Frailes, en la margen de la autopista de Las Américas. El personal administrativo, cajeras y técnicos de mantenimiento se plantaron en los frentes de los establecimientos impidiendo la operatividad regular, advirtiendo de manera tajante a la gerencia general: “Paro laboral. Aquí nadie está trabajando, las cajas están cerradas. O nos resuelven o nos botan a todos, pero con el sudor de nosotros no se van a quedar”, exclamaron las movilizadas.
La tiranía del suape vs. el derroche de las nuevas sucursales
Para la redacción de Noticias En Línea RD, el estallido obrero en los hipermercados Olé expone la oscura, cruda y descarada realidad de la explotación laboral corporativa en la República Dominicana, donde los emporios crecen a base de varilla y cemento robándose los derechos adquiridos de su personal de a pie. Es un acto de saña empresarial inadmisible que empleados con 14 y 15 años de antigüedad fiel sean sometidos a un tijerazo del 50% en las bonificaciones que les corresponden estrictamente por el Código de Trabajo vigente.
El desgarrador testimonio de una trabajadora del área de limpieza resume de forma fáctica el abuso de la administración: “Me tumbaron con el doble sueldo dándome apenas 20,000 pesos y ahora me hacen la misma maldad con el bono, pagándome 21,000 pesos cuando tengo 7 años dando suape aquí”.
A este pliego de irregularidades financieras se suman denuncias de descuentos arbitrarios y abusivos en las quincenas por concepto de licencias médicas aprobadas, dejando a madres de familia recibiendo un salario de miseria de apenas 5,000 pesos tras los recortes de la oficina de recursos humanos. Mientras la clase trabajadora es asfixiada detrás de un mostrador, los manifestantes lanzaron una demoledora crítica al MICM y al Ministerio de Trabajo por permitir que la empresa actúe con total impunidad mientras derrocha millones en publicidad: “Ellos prefieren gastar los cuartos inaugurando sucursales nuevas para decir que están creciendo, pero lo hacen quitándonos el pan a nosotros”. El paro se mantendrá firme y encendido en la zona oriental, dejando claro que el comercio dominicano no puede seguir construyendo imperios de riqueza a costa de pisotear el sudor y la dignidad de su capital humano.
Los puntos del pliego de demandas en los Hipermercados Olé
Puntos Sifoneados por la Huelga: Parálisis total de operaciones técnico-comerciales en los hipermercados de Ciudad Juan Bosch y Los Frailes (Autopista Las Américas).
Recorte de Bonos: Colaboradores con más de una década de servicio denuncian la reducción fáctica de hasta el 50% de los montos económicos que les corresponden por ley en el balance de cierre fiscal.
Deducciones por Salud: Denuncian descuentos salariales ilegales durante tres quincenas consecutivas tras la presentación de licencias médicas justificadas de 15 días, reduciendo los sueldos a RD$5,000.
Estatus del Paro: Indefinido. Las cajas registradoras se mantienen cerradas bajo candado hasta que el Ministerio de Trabajo intervenga las sedes corporativas de Olé.