Fray Jorge Jiménez vinculó la inseguridad con problemas de educación y convivencia. Reclamó respuestas concretas y diálogo entre sectores, sin afirmar que la delincuencia haya aumentado frente a años anteriores. Imagen de fuente externa
SANTO DOMINGO.– La celebración de Nuestra Señora de las Mercedes dio lugar este jueves a un llamado que va más allá de la jornada religiosa: la violencia y la inseguridad no pueden seguir siendo asuntos de los que se habla sin avanzar hacia soluciones, planteó fray Jorge Jiménez durante las actividades en la parroquia de Las Mercedes, en la Ciudad Colonial.
El sacerdote pidió a las autoridades y a la sociedad tomar medidas frente a una preocupación que, dijo, afecta al país y está conectada con otros problemas sociales. “Es un tema que se está ya agotando en el país, solo se habla y no se resuelve. Queremos que se puedan tomar las medidas pertinentes para resolver ese problema que está unido a muchos otros”, expresó.
Jiménez señaló que la violencia no puede examinarse como un fenómeno aislado. Entre los factores que mencionó figuran la cultura, la educación y las formas en que algunas personas buscan obtener bienes materiales. Su planteamiento apunta a buscar respuestas tanto a los hechos delictivos como a las condiciones sociales que pueden favorecerlos.
Al hablar de la delincuencia, el religioso hizo una precisión: no dispone de estadísticas para determinar si su incidencia es mayor o menor que en otros años. Su llamado se centró en la inquietud que el problema genera entre los ciudadanos y en la necesidad de actuar, sin presentar una comparación numérica que no podía sustentar.
Diálogo y acompañamiento a la población
Como parte de la respuesta, fray Jorge propuso abrir espacios de diálogo entre distintos sectores para encontrar alternativas. Sostuvo que la fe puede ayudar a afrontar la situación, junto con el apoyo mutuo y la disposición a escuchar propuestas. También afirmó que los problemas que afectan a la población duelen a la Iglesia, que debe acompañarla como parte de la comunidad dominicana.
Decenas de fieles acudieron desde temprano al templo de la Zona Colonial para las celebraciones del 24 de septiembre, Día de Nuestra Señora de las Mercedes. En medio de esa expresión de devoción, el mensaje del sacerdote dejó una exigencia concreta: que la preocupación por la seguridad ciudadana se traduzca en medidas y en un esfuerzo compartido para enfrentar la violencia.