El abogado Félix Portes afirmó que algunos imputados dicen sentirse engañados y que al menos cinco han admitido hechos. Esas declaraciones deben distinguirse de la responsabilidad que corresponde establecer a los tribunales. Imagen de fuente externa
SANTO DOMINGO.– La audiencia de medida de coerción contra los 26 imputados en el caso SeNaSa 2.0 entró en receso después de más de cinco horas. En medio del proceso, el abogado Félix Portes afirmó que algunos de los encartados han expresado sentirse «avergonzados» por la situación y desean que se esclarezca lo ocurrido. Según sus declaraciones, otros sostienen que fueron engañados, mientras que al menos cinco habrían admitido hechos relacionados con la investigación.
Las expresiones atribuidas por el abogado a distintos imputados muestran que sus posiciones no son iguales. Sentir vergüenza, alegar engaño o reconocer una actuación concreta tienen alcances diferentes. Por ahora, tampoco debe interpretarse la afirmación de Portes como una confesión colectiva de los 26 procesados: el contenido y el valor de cualquier admisión tendrán que examinarse individualmente en el expediente y ante el tribunal.
El Ministerio Público investiga un presunto esquema de autorizaciones médicas facturadas y cobradas al Seguro Nacional de Salud por procedimientos que, según la acusación, no se realizaron. La procuradora de corte Mirna Ortiz indicó que el órgano acusador documentó operaciones de ese tipo y anunció que solicitaría declarar el caso complejo e imponer medidas de coerción. Esos señalamientos constituyen la tesis de la investigación y están sujetos al debate judicial.
La audiencia ya había sido aplazada para permitir que las defensas revisaran las pruebas presentadas y tras incorporarse otra persona al proceso. Ahora el tribunal deberá escuchar y valorar los argumentos sobre las medidas solicitadas para cada imputado. La coerción no equivale a una condena: su decisión determinará las condiciones en que continuará la investigación, mientras la responsabilidad penal se discute en las etapas correspondientes.
Para los afiliados de SeNaSa, el esclarecimiento también exige respuestas concretas: qué servicios se cobraron, quién autorizó los pagos, si los procedimientos se realizaron y cuál fue la participación atribuida a cada persona. Las declaraciones de arrepentimiento o de engaño solo adquirirán sentido público cuando puedan contrastarse con las pruebas y con las decisiones de la justicia.