Redacción Noticiasenlineard
Este domingo 9 de agosto, la reunión de representantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM) elegirá, mediante aclamación, a sus nuevas autoridades, que liderarán esta organización política durante los siguientes dos años.
En un evento que tendrá lugar en un hotel de la ciudad, los miembros del partido del gobierno votarán a favor de una lista única que será liderada por el presidente Luis Abinader, quien ha aceptado la propuesta de tomar el cargo de presidente del PRM.
La lista única, acordada por consenso entre todas las fuerzas internas del partido, incluirá también a Delignes Ascensión, quien asumirá el rol de vicepresidente ejecutivo y será responsable de la productividad y las actividades diarias del PRM, permitiendo al presidente Abinader concentrarse en la gestión del Poder Ejecutivo.
Los temas por resolver
Aunque quedan pocas horas para presentar esta lista unitaria, aún hay varias posiciones importantes que necesitan ser definidas.
Una de ellas es la secretaría general del partido, donde los nombres de Juan Garrigó Mejía y Gloria Reyes son los más mencionados para este puesto.
Garrigó Mejía, hijo de la alcaldesa, que también es aspirante presidencial y actual secretaria general del partido, Carolina Mejía, ha recibido apoyo de diversos sectores del PRM y se muestra como el candidato más fuerte.
La mañana del jueves pasado, Aníbal Díaz, miembro del sector que apoya la candidatura presidencial de David Collado, señaló que su grupo no se opondría a que el nieto del expresidente Hipólito Mejía asuma esa función, a pesar de ser hijo de otra aspirante.
El siguiente tema pendiente es quién reemplazará a Ascensión en la secretaría de organización. Entre las posibles candidatas se encuentra Gloria Reyes, apoyada tanto por el grupo de David Collado como por el de Eduardo (Yayo) Sanz Lovatón.
También se considera la opción de que el actual ministro de Administración Pública, Sigmund Freund, sea el elegido para este puesto.
La directora de Supérate informó a los medios que, hasta la noche del jueves, aún no se habían tomado decisiones sobre estos temas.
“Este no fue un asunto discutido en esta reunión; el domingo lo veremos. Mi única meta es preservar y fomentar este partido y seguir el legado del presidente Luis Abinader”, declaró Reyes.
La funcionaria habló con la prensa al finalizar una reunión de la dirección ejecutiva del PRM que tuvo lugar la noche del jueves, donde se preparaban para decidir sobre los temas finales de la Asamblea de Delegados programada para mañana a las 9:00 AM. Las nuevas autoridades tomarán posesión en septiembre.
Por un período de dos años
Esta lista, que incluirá los cargos nacionales de Presidente, Vicepresidentes, Secretario General y Subsecretarios Generales, solo dirigirá el PRM durante un período de dos años debido a una modificación en su reglamento interno.
La actualización de los estatutos indica que, después de las elecciones de 2028, se llevará a cabo una “votación general” en la que todos los miembros del PRM podrán elegir a sus líderes. Desde ese año, los mandatos se volverán a establecer por un período de cuatro años.
La gestión ejecutiva
Dentro de la renovación, una parte importante será determinar quiénes ocuparán los 15 nuevos cargos en la gestión ejecutiva del partido. Los miembros serán propuestos por cada una de las corrientes y seleccionados a través de acuerdos entre los involucrados.
Prevenir diferencias
El objetivo del PRM al presentar una “lista única y pactada” es evitar que las ambiciones internas causen tensiones en las filas del partido, especialmente un año antes de las primarias cerradas que elegirán al próximo candidato presidencial.
Un camino extenso
Desde principios de este año, la renovación del PRM ha sido tema de conversación pública. Las autoridades intentaron llegar a un consenso para seleccionar las direcciones locales y municipales; sin embargo, esta medida fue inicialmente rechazada por las bases, quienes sintieron que se les estaban “imponiendo” los cargos de liderazgo. Esto llevó a la desaprobación de muchos líderes y atrasó la elección de las nuevas autoridades.
Ante esa negativa, se sugirió prorrogar el mandato de la dirección nacional hasta 2027 y 2028, argumentando que la crisis en Medio Oriente y la situación económica requerían que los miembros se enfocaran en las responsabilidades gubernamentales y la estabilidad del país.
La propuesta fue recibida con aún más críticas y terminó siendo desechada. La crisis interna comenzó a resolverse con la aprobación de los nuevos estatutos, que aseguran a las bases el derecho a votar por la dirección nacional a partir de 2028.