Los exalcaldes Manuel Jiménez, José Andújar y José Montás, (Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste y San Cristóbal)
SANTO DOMINGO.– Una fotografía que circula con fuerza en los círculos políticos de alto nivel ha encendido las alertas dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Los exalcaldes Manuel Jiménez, José Andújar y José Montás, quienes gobernaron tres de las plazas municipales con mayor peso electoral del país (Santo Domingo Este, Santo Domingo Oeste y San Cristóbal), sostuvieron un encuentro privado que muchos interpretan como el nacimiento de un bloque de resistencia o una inminente ruptura con el oficialismo.
Los tres exfuncionarios comparten un mismo historial reciente: fueron desplazados de sus aspiraciones de repostulación por la cúpula de su partido mediante encuestas y primarias internas para dar paso a las candidaturas de Dío Astacio, Francisco Peña y Dionisio de la Rosa, respectivamente.
El peso del bloque: Estructura, votos y “brazos caídos”
La peligrosidad de esta reunión para el gobierno de Luis Abinader radica en la capacidad de movilización que este trío aún conserva. Juntos, representan estructuras políticas consolidadas que aportaron una masa crítica de votos para el triunfo presidencial del PRM, pero que tras el proceso electoral han denunciado de forma soterrada haber sido marginados del tren gubernamental.
Manuel Jiménez (SDE): Mantiene una base electoral con fuerte identidad propia e independiente en el municipio más grande del país. Su distanciamiento de la actual gestión municipal es evidente.
José Andújar (SDO): Conserva un sólido liderazgo territorial en Santo Domingo Oeste, con cuadros políticos que se mantienen bajo su estricta línea directiva.
José Montás (San Cristóbal): Controla una de las maquinarias operativas más activas de la región Sur, capaz de inclinar la balanza en cualquier certamen interno o general.
¿Hacia dónde van? Los escenarios sobre la mesa
Fuentes de entero crédito confirman que el malestar de estos líderes no es nuevo, pero la difusión de esta imagen busca mandar un mensaje de fuerza. En el ajedrez político actual se barajan tres escenarios principales sobre el tema tratado en este encuentro:
Una última jugada de presión coordinada para exigir al Ejecutivo la inclusión de sus equipos técnicos y políticos en posiciones de relevancia estatal antes de que se consoliden los movimientos de cara al 2028.
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Estructurar un bloque de “perremeístas desencantados” que sirva de contrapeso a las decisiones de la alta dirección partidaria.
El escenario más temido por el oficialismo. La oposición, liderada por la Fuerza del Pueblo, se mantiene al acecho de liderazgos con arraigo demostrable. Un desprendimiento de estas tres figuras juntas provocaría un severo golpe a la hegemonía del PRM en la provincia de Santo Domingo y San Cristóbal, debilitando las bases territoriales del partido de gobierno.
La cúpula del PRM tendrá que hilar fino en las próximas horas; ignorar este encuentro podría costarles el control de tres de los territorios más determinantes de la geografía electoral dominicana.
