SANTO DOMINGO ESTE.– La indignación colectiva vuelve a encenderse en las calles de la República Dominicana. Una nueva agresión física de extrema violencia quedó registrada en video este lunes, cuando un conductor de motocicleta golpeó salvajemente en el rostro a una mujer utilizando un casco protector, tras originarse una discusión por un roce de tránsito en la Autopista Coronel Rafael Fernández Domínguez (antigua Autopista de San Isidro).
El violento altercado ocurrió a plena luz del día en una de las arterias viales más transitadas de Santo Domingo Este, convirtiéndose en el segundo ataque de alto perfil cometido por un motorista en la periferia del Gran Santo Domingo en menos de 72 horas.
Ciudadanos intervienen para evitar una tragedia
De acuerdo con las imágenes que circulan de manera viral en las plataformas digitales, el accidente menor detonó una acalorada discusión verbal entre la conductora y el motociclista. Sin mediar palabra y en un evidente arranque de ira, el agresor se despojó de su casco protector y lo utilizó como un objeto contundente para impactar repetidamente la cabeza y el rostro de la mujer.
Puede interesar:Gregory Gerabel González, conocido popularmente como “Negro Malo”, rompió el silencio este lunes y pidió disculpas públicas
La brutalidad del ataque provocó el pánico y el repudio inmediato de los transeúntes y conductores que se encontraban en el perímetro. Varios ciudadanos decidieron intervenir físicamente para neutralizar al agresor, interponiéndose entre él y la víctima para evitar consecuencias fatales, mientras otros testigos documentaban el hecho con sus teléfonos celulares para facilitar la identificación del atacante.
Autoridades en silencio ante el paradero del agresor
Hasta el momento, la Dirección Central de Investigación (Dicrim) de la Policía Nacional y la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) no han emitido un informe oficial que confirme la captura del individuo o el estado de salud actual de la mujer afectada.
Este nuevo episodio reaviva las alarmas en la sociedad civil ante los recurrentes cuadros de intolerancia, salvajismo e inseguridad vial que imperan en las vías del país. La falta de consecuencias inmediatas y la vulnerabilidad de las mujeres ante conductores agresivos en conflictos menores de tránsito mantiene en un estado de alerta total a la ciudadanía.
