Guido Gómez Mazara y el diputado por La Romana Eugenio Cedeño. Foto de fuente externa
Por NoticiasEnlineaRD
SANTO DOMINGO.– El Partido Revolucionario Moderno (PRM) enfrenta su primera gran fractura de principios desde la retención del poder. La propuesta de la Dirección Ejecutiva de prorrogar el mandato de sus actuales autoridades ha desatado un cisma político interno. Figuras de peso dentro de la organización acusan a la alta cúpula de sentar un “grave precedente” que violenta la Constitución de la República, las leyes electorales y el espíritu democrático con el que nació la parcela oficialista.
El detonante de la crisis fue el anuncio de someter ante la Convención Nacional una prórroga que extendería hasta por un año el mandato de la dirección nacional —encabezada por José Ignacio Paliza y Carolina Mejía— y hasta por dos años las estructuras territoriales y sectoriales, sepultando de manera temporal la convocatoria a elecciones internas.
Voces en rebeldía: El choque institucional
La respuesta de las bases y de los liderazgos emergentes no se hizo esperar. El diputado por La Romana y aspirante a la Secretaría General del PRM, Eugenio Cedeño, rechazó categóricamente la medida, tildándola de una imposición que desconoce los estatutos internos. Cedeño recordó que el PRM se fundó en el año 2014 precisamente como un muro de contención contra el caudillismo, las prórrogas de aposento y el secuestro del derecho al voto de la militancia que destruyó a otras organizaciones tradicionales.
A esta postura crítica se sumó de manera contundente Guido Gómez Mazara, miembro de la Comisión Ejecutiva del partido y actual presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel). Gómez Mazara utilizó sus canales oficiales para lanzar una dura advertencia a la alta dirigencia, señalando que ignorar las reglas del juego genera un resentimiento peligroso en las bases. “Creer que violentar normas y patear la ley no produce rabia e indignación constituye un acto de subestimación peligroso. Oh, la sensatez”, fustigó el funcionario.
Paso a paso: La anatomía del conflicto interno
El zarpazo de la cúpula: La Dirección Ejecutiva aprueba el viernes someter la suspensión de la convención ordinaria y proponer una extensión de mandatos (un año arriba, dos años en las provincias).
Relacionado, pudiera interesar: señalar que cualquier autoridad impuesta desde las alturas, sin el sello de legitimidad de la dirigencia media, pone en riesgo la unidad de la organización
La rebelión pública: Dirigentes nacionales de la Comisión Ejecutiva rompen el silencio el lunes, utilizando plataformas públicas para oponerse formalmente a la línea oficial.
El choque legal: Los aspirantes articulan una defensa basada en el artículo 216 de la Constitución (democracia interna obligatoria) y la Ley 33-18 de Partidos Políticos.
La advertencia a las bases: Se activa una alerta sobre el riesgo de retornar a los vicios del pasado, donde “grupos reducidos de dirección circunstancial” deciden por encima de la militancia soberana.
