El alemán venció a Ben Shelton en cuatro sets, sumó su segundo título grande del año y terminó con marca de 25-2 en los principales torneos de la temporada. Foto AP Adam Hunger
NUEVA YORK (AP).— Alexander Zverev confirmó su extraordinario momento al conquistar el Abierto de Estados Unidos, resultado que lo consolida como el jugador más consistente de la temporada 2026 en los torneos de Grand Slam.
El alemán derrotó el domingo al estadounidense Ben Shelton con parciales de 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2, agregando el trofeo de Nueva York al título de Roland Garros obtenido en junio.
Zverev cerró el año con dos campeonatos de Grand Slam y otra final disputada. Además, fue el único jugador del circuito masculino que alcanzó las semifinales en los cuatro grandes torneos de la temporada.
Durante la ceremonia de premiación, Shelton reconoció públicamente el rendimiento de su rival.
“Eres uno de los mejores jugadores del mundo, quizá el mejor jugador del mundo este año”, expresó el estadounidense.
Zverev evita proclamarse como el mejor
Pese a sus resultados, Zverev se mostró prudente al ser cuestionado sobre si actualmente debe ser considerado el mejor tenista masculino del mundo.
El alemán tomó en cuenta las lesiones que afectaron durante la temporada a sus principales competidores, Carlos Alcaraz y Jannik Sinner.
Alcaraz ganó el Abierto de Australia, pero una lesión en la muñeca derecha lo dejó fuera de Roland Garros y Wimbledon. El español no volvió a competir desde abril hasta su regreso en el US Open.
Sinner, por su parte, derrotó a Zverev en la final de Wimbledon, pero una lesión de rodilla impidió que el número uno del mundo participara en Nueva York.
“Con Jannik Sinner lesionado y Carlos Alcaraz regresando de una lesión después de cuatro meses, ahora mismo, probablemente sí. Con ambos sanos y en su mejor nivel, quizá no”, reconoció Zverev.
El campeón del US Open sostuvo que, cuando todos se encuentran en condiciones óptimas, Sinner todavía conserva una ligera ventaja.
“Hace cuatro o cinco meses, cuando ambos estaban sanos, yo no lo era. Perdía contra Jannik todo el tiempo. Si todos están sanos, creo que Jannik sigue por delante. Es así de simple”, manifestó.
Una temporada histórica en los grandes
Zverev terminó con récord de 25 victorias y apenas dos derrotas en los cuatro Grand Slam de 2026.
En el US Open tuvo que disputar encuentros de cinco sets en sus dos primeras presentaciones, convirtiéndose en el primer cabeza de serie masculino que atraviesa esa situación en la era abierta, iniciada en 1968.
Después de superar esas exigentes rondas, el alemán no volvió a perder un set hasta la final frente a Shelton.
El estadounidense, capaz de superar las 140 millas por hora con su saque, afirmó que Zverev posee actualmente el mejor servicio del circuito. También destacó su movilidad, resistencia física, capacidad para restar y evolución en la red.
“Se mueve a nivel élite midiendo 6,7 pies (2.01 metros). Tiene mucho alcance, resta muy bien, es sólido desde el fondo y uno de los jugadores más en forma del circuito”, explicó Shelton.
El trabajo duro detrás de su éxito
Zverev atribuyó su crecimiento deportivo a la disciplina y las largas jornadas de entrenamiento, más que a un talento natural superior al de sus principales adversarios.
“No creo que sea el más talentoso ni que tenga un don de Dios como algunos otros. La mayor parte de mi tenis viene del trabajo duro, de muchas horas en la cancha, en el gimnasio y en la pista”, señaló.
Ese esfuerzo le permitió regresar a la élite después de la grave lesión de tobillo sufrida durante las semifinales de Roland Garros en 2022.
También pudo superar la dolorosa final del US Open de 2020, cuando ganó los primeros dos sets contra Dominic Thiem, estuvo a dos puntos del campeonato y terminó convirtiéndose en el primer hombre desde 1949 que desperdiciaba una ventaja de dos parciales en una final del torneo.
Zverev aseguró que aquella herida comenzó a desaparecer cuando finalmente consiguió su primer Grand Slam en París. Ahora, tras levantar el trofeo en Nueva York y recibir el premio de 5.5 millones de dólares, afronta las grandes finales con una mentalidad distinta.
“Antes de ganar en París sentía mucho estrés porque siempre existía la pregunta de si alguna vez conquistaría uno. Ahora lo que siento es alegría al jugar este tipo de finales”, concluyó el campeón.