A pesar de los esfuerzos que en los últimos años han arreciado organizaciones y autoridades locales y estatales para poner freno a la problemática de violencia doméstica, la pandemia del abuso en los hogares de la Ciudad de Nueva York no cesa. Y peor aún, las cifras se han disparado considerablemente desde 2020, hasta el punto que cada hora, en promedio, se registran 12 actos de violencia doméstica en la Gran Manzana, mayormente cometidos contra mujeres.
Así lo dejan ver datos del NYPD que revelan que tan solo en 2025, los diferentes comandos de policía desplegados alrededor de los cinco condados contabilizaron la preocupante suma de 109,924 reportes de violencia doméstica, es decir, unos 301 incidentes cada día. Los casos de abuso representaron alrededor del 41% de todas las lesiones personales graves en 2025, buena parte de ellos ocurridos en hogares latinos, aunque el flagelo afecta a todas las comunidades.
El miedo a denunciar y la barrera migratoria
Pero la problemática parece todavía más grave. Miles de víctimas de abuso optan por no denunciar los casos por diversas razones: temor a meterse en problemas con las autoridades, enfurecer más a sus agresores, perder el apoyo financiero de sus parejas e incluso el sentimiento de culpa por la separación familiar. La dureza en las medidas migratorias promovidas por la administración federal actual también ha agravado la situación, llevando a muchas personas a sufrir en silencio.
Es el caso de Claudia Lucero, una madre mexicana de tres niños, quien ha optado por enfrentarlo a solas:
“La violencia en los hogares no es un cuento, es real, y no es tan fácil como ir a denunciar a mi marido al precinto y ya. No es tan fácil porque si lo reporto, lo pueden incluso deportar y yo no quiero dejar a mis niños sin papá. Además, yo sola no podría con todos los gastos. Prefiero tragarme esto solita. Es difícil ir a denunciar al hombre con el que uno ha vivido siempre. Me gustaría que más que ayudarnos a nosotras los ayuden a ellos para que entiendan que eso está mal”, asegura la inmigrante, quien habla bajo un seudónimo por protección.
Auditoría revela fallas en la línea estatal de ayuda
Aunque la administración municipal, a través de la Oficina de la Alcaldía para Erradicar la Violencia Doméstica y de Género (ENDGBV), promueve campañas educativas, apoyo de consejeros y servicios psicológicos y legales, a nivel estatal ha surgido una grave denuncia.
A pesar de promover el mensaje de “ayuda” para incentivar las denuncias a través de la línea del estado manejada por la Oficina de Prevención contra la Violencia Doméstica (OPDV), casi la cuarta parte de quienes llaman no estarían recibiendo respuesta.
El Contralor del Estado de Nueva York, Thomas P. DiNapoli, reveló tras una auditoría que el 20% de las llamadas de prueba realizadas a la línea directa no fueron atendidas.
“Cuando una víctima se comunica con la línea directa estatal de violencia doméstica, espera encontrar a alguien al otro lado que pueda ayudarla. Puede tratarse de una situación de vida o muerte, por lo que estas fallas resultan tan preocupantes”, afirmó DiNapoli.
El reporte detalló que entre diciembre de 2024 y junio de 2025 se realizaron 25 llamadas de prueba y se enviaron 20 mensajes de texto y 20 de web. El 20% de las llamadas nunca conectó con un representante, el 15% de los textos no recibió respuesta y el 30% tardó más de 30 segundos en contestarse. Además, una revisión de los registros de un periodo de 60 días mostró que de 2,814 llamadas, 170 (el 6%) no lograron conectarse con un asesor.
La auditoría develó también fallas en la atención multilingüe: de 12 textos y ocho mensajes web enviados en seis idiomas distintos al inglés, el 25% presentó errores de traducción o carecía de ella por completo.
Correctivos y postura de la Gobernación y la Ciudad
Tras conocer el informe, la Contraloría confirmó que la OPDV respondió positivamente y comenzó a aplicar las recomendaciones. Por su parte, la Gobernadora Kathy Hochul fue consultada por El Diario respecto a estos hallazgos:
“Toda persona sobreviviente de violencia doméstica en Nueva York merece tener acceso a la ayuda y los recursos que necesita, independientemente de quién sea o dónde viva. Esperamos que la OPDV lidere esta iniciativa y confiamos plenamente en que están tomando en serio las conclusiones del Contralor. La OPDV cuenta con una unidad dedicada a colaborar con proveedores que ofrecen servicios culturalmente adaptados y ha intensificado la supervisión de su línea directa”, aseguró la mandataria estatal.
Datos de la Gobernación reflejan además que en los últimos cinco años las atenciones han disminuido: entre 2021 y 2022 la línea estatal asistió 8,230 llamadas y 568 textos, mientras que el año pasado la cifra bajó a 3,995 llamadas y 509 mensajes.
En contraste, la administración municipal (Mamdani), que opera una línea de apoyo distinta a la del Estado, reportó que el año pasado atendió más de 96,000 llamadas y cerca de 7,000 chats.
Recomendamos leer: ¡ALERTA ROJA EN SALUD! CONFIRMAN PRIMERA MUERTE POR DENGUE Y UN PREOCUPANTE BROTE DE LEPTOSPIROSIS EN RD
Ivonne Rodríguez, vocera de la Alcaldía de Nueva York, reiteró el compromiso de la ciudad:
“Para esta administración, proteger a cualquier persona afectada por la violencia doméstica es una prioridad. Queremos que cada sobreviviente sepa que la Ciudad está de su lado y que los servicios son gratuitos, confidenciales y están disponibles sin importar su estatus migratorio ni el idioma que hablen. A la comunidad latina le decimos con claridad que buscar ayuda no pone a nadie en peligro, sino que ofrece protección”.