Redacción Noticiasenlineard
Lo que inició como una luz de esperanza para el pueblo haitiano se está convirtiendo en humo. La expectativa colectiva provocada por las sanciones de la ONU, Canadá y Estados Unidos contra la élite económica y los políticos corruptos en Haití ha dado paso a una profunda desilusión institucional.
Según Jean Garry Denis, director del Instituto Haitiano de Observatorio de Políticas Públicas (INHOPP), el entusiasmo inicial se apagó debido a la falta de acciones judiciales locales y al continuo respaldo de la comunidad internacional (a través del Core Group) a un gobierno que replica los vicios del pasado.
Cuestionan el rol de República Dominicana
El análisis sectorial también salpica la gestión del presidente Luis Abinader. Analistas y observadores critican la “timidez” y presunto carácter partidista de las sanciones emitidas desde Santo Domingo. Cuestionan que la lista dominicana castigue a defensores de derechos humanos como Pierre Esperance, mientras deja fuera a figuras de peso ya sancionadas por potencias norteamericanas, como el magnate Gilbert Bigio o el expresidente Michel Martelly, abriendo sospechas sobre la influencia de nexos empresariales binacionales.