Esta imagen, difundida por Cineverse, muestra a Doug Jones, izquierda, e Ivana Baquero en una escena de la película “El laberinto del fauno” de 2006. (Scott A Garfitt / Andreea Alexandru/invision/ap)
Por NoticiasEnlineaRD
CANNES, FRANCIA.– Dos décadas después de conmover al mundo y redefinir el cine de fantasía oscura, el aclamado director mexicano Guillermo del Toro regresó este mes al prestigioso Festival de Cine de Cannes. El motivo no es otro que la celebración del 20 aniversario de su obra maestra, ‘El laberinto del fauno’, un filme que en mayo de 2006 recibió una de las ovaciones más largas y memorables en la historia del certamen francés.
La emblemática producción, que entrelaza con maestría la cruda realidad de la posguerra española con un universo subterráneo de criaturas mitológicas, volvió a proyectarse en la Costa Azul, atrayendo a cinéfilos, críticos y nuevas generaciones de creadores que consideran la cinta un pilar del cine contemporáneo.
El regreso del maestro de los monstruos
Del Toro, visiblemente emocionado durante el homenaje, recordó cómo Cannes fue la plataforma de lanzamiento definitiva para una película en la que pocos creían inicialmente debido a su arriesgada mezcla de géneros.
Un hito inolvidable: En 2006, la película compitió por la Palma de Oro y, aunque no se llevó el máximo galardón, se ganó el respeto unánime de la industria, lo que posteriormente la impulsó a ganar tres premios Óscar.
La vigencia del fauno: Críticos presentes en esta edición especial destacaron que el largometraje mantiene intacta su potencia visual y emocional. Personajes icónicos como el “Hombre Pálido” o el propio Fauno siguen siendo referentes absolutos en el diseño de efectos prácticos y maquillaje.
Un legado que trasciende el tiempo
Durante un conversatorio especial en el marco del festival, el cineasta mexicano reflexionó sobre la evolución de su carrera y la importancia de defender las historias con alma en una era dominada por los algoritmos digitales.
Para los amantes del séptimo arte, este reencuentro en Cannes no solo celebra el aniversario de una película, sino el triunfo de una visión artística inquebrantable. Dos décadas después, las lecciones del Laberinto demuestre que los verdaderos monstruos del mundo real solo pueden ser vencidos a través de la inocencia, la desobediencia y la pura magia del cine.