En un ambiente de profunda consternación, familiares, amigos, dieron el último adiós la mañana de este viernes a la joven Esmeralda Moronta
Por NoticiasEnlineaRD
SANTO DOMINGO. – En un ambiente de profunda consternación, familiares, amigos y relacionados dieron el último adiós la mañana de este viernes a la joven empresaria Esmeralda Moronta, de 36 años, quien fue asesinada a tiros por su expareja, Omar Tejeda Guzmán, en un hecho donde el agresor posteriormente se quitó la vida.
Bajo una alta temperatura y un cielo gris que acompañaba el luto colectivo, el sepelio se llevó a cabo en el Cementerio Cristo Redentor. Los asistentes, con rostros desencajados y ojos llorosos, portaban flores y velones en memoria de una mujer a quien recordaron como un ser alegre, soñador y sumamente trabajador. Moronta era una apasionada de la repostería y había logrado establecer su propio negocio, la conocida pastelería «Estilo Pastelero».
“Es un hecho muy lamentable. Una muchachita buena, seria, trabajadora, honesta y morir de esa manera. Es muy doloroso. Ella corriendo tratando de conseguir una ayuda”, manifestó con impotencia Lourdes Cava, allegada a la familia, quien asistió para ofrecer su apoyo solidario en este difícil momento.
Una denuncia que no evitó la tragedia
La tragedia ha generado una profunda indignación social al revelarse que la víctima había intentado protegerse por las vías legales. Según informaron sus propios parientes, Moronta acudió el pasado miércoles a la Unidad de Atención Integral a la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, ubicada en el sector Alma Rosa I, en Santo Domingo Este, para interponer una denuncia formal por acoso y persecución constante en contra de Tejeda Guzmán.
Ante la gravedad del desenlace, la procuradora general adjunta de la República, Yeni Berenice Reynoso, lamentó públicamente el crimen y reaccionó de manera enérgica. La magistrada ordenó una investigación exhaustiva e inmediata para determinar si el personal de la referida unidad fiscal agotó de forma rigurosa los protocolos de atención y protección obligatorios tras recibir la denuncia de la víctima.
Este trágico suceso deja a dos niños en la orfandad, de 10 y 4 años de edad, siendo el menor de ellos el hijo que Esmeralda Moronta tenía en común con su agresor.
