FILADELFIA, EE.UU. (AP) — Ni la lluvia torrencial, ni los relámpagos, ni un campo completamente inundado —y por supuesto tampoco la modesta selección de Irak— pudieron frenar el hambre histórica de Kylian Mbappé. En una noche caótica por el clima, el astro francés reclamó los reflectores mundiales para lanzar una respuesta directa al récord impuesto horas antes por Lionel Messi.
El delantero del Real Madrid firmó un implacable doblete en la victoria de Francia 3-0 sobre Irak en el Lincoln Financial Field, un resultado que sella la clasificación de “Les Bleus” a la fase de eliminación directa del Mundial. Con estos dos goles, Mbappé alcanzó la espectacular cifra de 16 goles en Copas del Mundo, igualando al alemán Miroslav Klose en el segundo puesto histórico y colocándose a solo dos del récord absoluto de la “Pulga” (18).
“Sólo estoy pensando en ayudar a mi equipo. Al ayudar a mi equipo, marco goles, y cuando marcas goles, por supuesto, te acercas a ese tipo de nivel”, comentó Mbappé con madurez tras el encuentro.
El hito cobra aún más mística al concretarse en la aparición internacional número 100 del atacante galo, quien a sus apenas 27 años y en su tercer Mundial, ya superó los 15 goles del legendario astro brasileño Ronaldo Nazário.
Tormenta eléctrica y un retraso histórico de dos horas
El partido quedó marcado en los libros de historia de la FIFA al registrar el primer retraso por lluvia en la historia de los Mundiales. Tras el primer gol de Mbappé al minuto 14, que mandó a Francia al descanso con ventaja de 1-0, una severa tormenta eléctrica azotó Filadelfia.
Las autoridades del estadio obligaron a los 68,234 espectadores a refugiarse en los pasillos interiores debido al peligro de los rayos. La interrupción se extendió por poco más de dos horas, obligando al personal de mantenimiento a realizar una titánica labor para drenar el agua del anegado césped.
La dificultad mental: “Fue muy difícil, porque teníamos que mantenernos concentrados, teníamos que seguir metidos en el partido en el vestuario”, relató Mbappé sobre el parón.
La sentencia en la reanudación: Al minuto 54 de la segunda mitad, Mbappé aprovechó un flagrante error defensivo iraquí. El zaguero Zaid Tahseen comprometió un pase hacia atrás, Ousmane Dembélé —ganador del Balón de Oro— robó el esférico y asistió a Kylian, quien solo tuvo que empujarla a la red con el pie derecho.
El propio Dembélé se encargó de poner el 3-0 definitivo para el deleite de la fanaticada francesa que resistió el diluvio en las gradas.
La carrera por la cima del mundo
Mientras la vigente campeona Argentina y Lionel Messi se perfilan en su zona, Francia ratifica su estatus de cofavorita del torneo junto a España. La victoria no solo asegura el boleto francés a los dieciseisavos de final, sino que abre la posibilidad de un explosivo choque de cuartos de final contra Alemania el próximo 4 de julio en esta misma sede de Filadelfia.
Mbappé estuvo a centímetros de firmar un ‘hat-trick’ en las postrimerías del encuentro tras una escapada en solitario, pero falló en la definición justo antes de ser sustituido al minuto 90 bajo una ovación atronadora. La mesa está servida para una batalla de época: el maestro de 39 años defendiendo sus 18 goles desde Texas, y el alumno de 27 acechando con 16 desde Pensilvania.
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Por su parte, la selección de Irak, que perdió por lesión a su goleador Aymen Hussein a los 26 minutos, buscará despedirse dignamente del torneo cuando enfrente a Argelia el próximo sábado en Kansas City.
